Sonia Sotomayor es boricua, pa’ que tú lo sepas…

Obama Supreme CourtHay momentos que tocan la fibra más profunda de nuestro ser y la llegada de Sonia Sotomayor al Tribunal Supremo de los Estados Unidos es uno de esos momentos que se adentran en el corazón de un@. Como puertorriqueño, me siento profundamente orgulloso de su logro, de su vida, de su origen. Su historia de vida es excepcional y es una muestra de lo que miles, sino millones de boricuas han vivido al emigrar a este país. Contra todo discrimen, contra todo obstáculo, contra todo — se han superado, se han destacado, se han abierto camino.

Hay tres momentos maravillosos de este proceso que quedarán grabados en mi mente, pero sobre todo en mi corazón. El primero fue cuando al ser anunciada su nominación, Sonia indicó que ella aspiraba a ser como su madre, Celina. Además, Sotomayor indicó que es quien es por su madre y que ella es sólo la mitad de la mujer que su madre es. Su historia me recordó a la crianza y el amor que mi suegra le dio — también desde el Bronx — a sus dos hij@s: mi novio Steven y mi cuñada Celina, en circunstancias casi idénticas, siendo viuda y trabajando dos empleos para echar adelante a sus hij@s.

El segundo momento impactante de este proceso fue el día de su juramentación, cuando Sotomayor estableció su orgullo por su herencia latina al pronunciar en perfecto español su nombre. Lo dijo clarito: Sotomayor. No dijo “sou-tou-ma-iour” como pronuncia la mayoría de la gente angloparlante. Es un momento de mucho orgullo para l@s latin@s que vivimos en los Estados Unidos, pues con su mera pronunciación correcta de su apellido, Sotomayor celebró nuestro orgullo latino.

El tercer momento emocionante es cuando al regresar a la Casa Blanca — ya como Jueza del Tribunal Supremo de Estados Unidos — para una recepción que le ofreció el Presidente Barack Obama, Sotomayor demostró su orgullo boricua. Con una sonrisa de oreja a oreja, Sotomayor agradeció el hecho de que su historia fuera posible — el que “una niña puertorriqueña del Bronx” pudiera llegar al más alto tribunal estadounidense.

Sin lugar a dudas, se ha hecho historia. Es sólo la tercera mujer y la primera persona latina en llegar al máximo foro judicial estadounidense. El ver cómo manejó con indestructible dignidad el proceso de confirmación ante muestras claramente racistas de algunos de sus interrogadores y ver cómo expuso, sin reparos, su identidad como mujer y puertorriqueña — llenan de profundo orgullo no tan sólo a l@s puertorriqueñ@s, a l@s latin@s, a las mujeres, sino a toda persona que cree en la igualdad de oportunidades y en la celebración de la diversidad.

Ahora resta que al considerar los asuntos que tendrá de frente, incluyendo por supuesto los derechos para las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT), Sotomayor imparta el mismo sentido de justicia y dignidad que mostró durante todo este proceso y valore, celebre y respete las diferencias con el mismo ahínco.

Por el momento, como puertorriqueño celebro que Sotomayor es boricua, pa’ que tú lo sepas. ¡Qué viva Sonia Sotomayor, qué vivan las mujeres puertorriqueñas!

Pónganse a trabajar…

nuevo logo«Pónganse a trabajar», fue el llamado de Soraya Santiago a l@s legislador@s al acompañarme a unas vistas legislativas hace un tiempo atrás para exigir un Código Civil para tod@s. Y ése precisamente es el llamado ahora que en los próximos días comienza la nueva sesión legislativa. Es algo tan sencillo que no debería ser ni exigido — por nadie — debería ser una básica función diaria de la Legislatura: cumplir con su mandato constitucional de instrumentar la igualdad.

Lamentablemente, sabemos que la historia ha sido otra: la Legislatura ha sido uno de los focos más desafortunados de la homofobia que aún permea en nuestra sociedad. Pero están a tiempo de corregir tan nefasto récord.

Durante esta sesión legislativa podrían aprobar el Proyecto de la Cámara 1725 inclusivo y sin excepciones. Sí, así como exigimos Puerto Rico Para Tod@s y una veintena de organizaciones que defendemos los derechos de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT): un proyecto antidiscrimen que contenga protecciones a la identidad de género de manera separada y explícita.

Nuestra posición no ha variado, es la misma que la del primer día que se radicó el proyecto, la misma que ofrecimos en vistas públicas, la misma que fue plasmada en nuestra ponencia, la misma que se presentó en un vídeo con personas transgéneros y transexuales exigiendo igualdad y la misma que fue articulada en cada oportunidad pública: o tod@s, o ningun@.

También deben aprobar el borrador del Código Civil, tal y como está: con el cambio en el encasillado de sexo en el certificado de nacimiento de personas transexuales y con uniones de hecho tanto para parejas del mismo sexo, así como para parejas heterosexuales que conviven sin casarse.

Además, pueden atemperar todas las leyes vigentes para eliminar el discrimen por orientación sexual e identidad de género. Pueden hacer algo bien sencillo: extender todas las protecciones, derechos y beneficios que ya tienen los heterosexuales a las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros.

Es mucho lo que la Legislatura puede hacer para cumplir su función básica de instrumentar la igualdad. Lo que tienen que hacer es ponerse a trabajar.

Puerto Rico tiene que ser para tod@s…

logo-prpt1Puerto Rico Para Tod@s no es sólo un nombre bonito para nuestra organización… es nuestra razón de ser. Desde nuestra trinchera luchamos por la igualdad de derechos para las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT). Pero también nos solidarizamos con todas las luchas por la justicia social, precisamente porque creemos en rescatar uno de nuestros mayores y mejores valores como Pueblo: la solidaridad.

Desde la lucha por la equidad de género hasta la lucha por sacar a la Marina de Vieques. Desde unirnos a los reclamos de l@s trabajador@s hasta acompañar a las comunidades especiales en su marcha hacia la autodeterminación. Desde solidarizarnos con Villas del Sol hasta apoyar a l@s compañer@s periodistas en la lucha por su dignidad. Desde apoyar la lucha por la igualdad racial hasta colaborar con grupos que luchan por las comunidades inmigrantes. En cualquier lugar donde exista la injusticia y la inequidad, ahí estaremos para combatirlas.

Lo hacemos, en primer lugar, porque las personas LGBT estamos en todas partes, somos parte de Puerto Rico y nos afectan todos estos asuntos, a veces en manera desproporcionada por la falta de derechos. Lo hacemos porque valoramos la dignidad de cada ser humano y creemos en que la promesa de igualdad nos cobija a tod@s, sin excepción. Pero más que todo, lo hacemos porque — para parafrasear a Martin Luther King, Jr. — creemos firmemente que una injusticia en algún lugar es una amenaza a la justicia en cualquier parte del mundo.

El solidarizarnos con otras luchas afines no nos desvía de nuestra ruta por la igualdad. Todo lo contrario, la fortalece, pues creamos alianzas, lazos y complicidad para lograr el Puerto Rico que merecemos. Mientras continuamos en esta lucha para lograr la plena, completa y absoluta igualdad para las personas LGBT, no cejaremos en seguir luchando porque logremos la justicia, tanto para nuestras comunidades LGBT, así como para todos los seres humanos. Porque ésa es nuestra razón de ser: Puerto Rico tiene que ser para tod@s.

La orientación sexual no se puede cambiar…

bilericoEstoy súper contento, orgulloso y agradecido — en especial a Bil por invitarme a ser parte de este magnífico portal como el primer bloguero que escribe en español — de iniciarme como parte de la gran familia de Bilerico Project. Es un honor poder compartir junto a tanta gente talentosa y maravillosa que lucha por la igualdad y la justicia.

Y me parece súper apropiado que mi primera entrada aquí sea para celebrar el que la Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en inglés) confirmara, una vez más, que la orientación sexual no se puede cambiar. En una resolución presentada en su más reciente convención anual, la APA urgió a los profesionales de la salud mental a evitar ofrecer terapias «reparativas» pues la orientación sexual no puede cambiarse. De hecho, la organización estableció que dichas terapias pueden ser dañinas, no tan sólo para las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT), sino para sus familias y para la sociedad.

Me siento orgulloso de pertenecer a una organización — National Gay and Lesbian Task Force — que ha trabajado desde el 1973 con este tema, logrando que la homosexualidad y la bisexualidad sean consideradas orientaciones sexuales válidas, saludables y dignas.

Y es que ya era hora de que se pusiera punto final a una de las controversias que más ha afectado la salud mental de las personas LGBT.  Esta resolución es una noticia muy alentadora para l@s que apoyamos la completa humanidad, moralidad y valía de todas las personas LGBT. Y también es hora de que los profesionales de la salud mental que practican este tipo de terapia desacreditada y dañina cesen y desistan de una vez de presentar falsos argumentos de que la homosexualidad se puede «curar».

Recuerdo que una psicóloga, cuando era apenas un niño, le dijo a mis padres que yo tenía «dudas» sobre mi propia virilidad y que tenían que ponerme a hacer «actividades propias de un niño» para que pudiera ser «heterosexual». Lo irónico es que sólo había ido para tomar las pruebas psicológicas propias de un niño de mi edad, pero salí con un diagnóstico — si se puede llamar así — de tener que reafirmar mi «masculinidad». O sea, la «masculinidad» según definida por esta psicóloga que pudo haber creado profundos daños si mi familia le hubiese hecho caso.

Y es que lo único que debemos «curar» es la homofobia. Debemos reconocer que el prejuicio por orientación sexual y por identidad de género es un mal social que tenemos que combatir. Tenemos que crear una sociedad que acepte e incluya cada un@ de nosotr@s, especialmente l@s jóvenes que se identifican como lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros. Ciertamente tod@s seremos más saludables cuando cada un@ de nosotr@s pueda traer su completa humanidad, su completa identidad a nuestros trabajos, a nuestras escuelas, a nuestras iglesias y a nuestras comunidades.

Homofobia y transfobia: motores en la expansión del vih/sida…

rainbow prideMuchas veces atribuido errónea y exclusivamente a las relaciones entre personas de un mismo sexo, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) continúa cobrando vidas y afectando la salud física y emocional de millones de ciudadanos a nivel mundial, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.

En tiempos en que las sociedades toman mayor conciencia sobre la homofobia y la transfobia, muchos niegan el arraigo de los prejuicios hoy día y sus implicaciones para la salud y el bienestar de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT).

Sin embargo, lejos de afectar sólo a este sector de la población, el prejuicio se ha convertido en un motor en la expansión del vih y del sida en todos los continentes.

¿Qué consecuencias tiene esta realidad en la lucha contra el virus y la estigmatización? ¿Cuán realista es hablar de un mundo sin vih/sida en un contexto de homofobia y transfobia generalizadas? ¿Qué barreras existen al respecto en Puerto Rico y el mundo? ¿Cómo superarlas?

Para contestar estas y otras interrogantes, acompáñanos en el panel Homofobia y transfobia: motores en la expansión del vih/sida, organizado por Puerto Rico Para Tod@s, como parte de la jornada Sexo con sentido de la Guerrilla Sex Education.

Contaremos con la destacada participación de: José Fernando Colón López, de Pacientes de Sida Pro Política Sana; Blanca Ortiz Torres, del Movimiento Amplio de Mujeres y profesora en la UPR Río Piedras; y el Lcdo. Ricardo Alfonso García, catedrático auxiliar en la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos. Moderará el panel Roberto Pastrana Pagès, de Puerto Rico Para Tod@s.

Se llevará a cabo el jueves, 13 de agosto desde las 7 p.m. en la Calle San Francisco #210 (tercer piso) del Viejo San Juan. Te esperamos para combatir la homofobia y la transfobia, para combatir la expansión del vih/sida.

Un honor presidencial…

PantojaEl presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, otorgará la más alta distinción de ese país, la Medalla Presidencial de la Libertad, a dos personas abiertamente gay o lesbiana, la tenista Billie Jean King y el difunto político Harvey Milk; lo que me hace recordar que una lesbiana puertorriqueña recibió ese honor hace 13 años de manos del ex-presidente Bill Clinton, la doctora Antonia Pantoja (QEPD).

Tengo el honor de colaborar en varios proyectos con quien fue su pareja, la doctora Wilhemina Perry, quien sigue activa luchando por los derechos de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT), con un enfásis particular en la juventud LGBT y l@s jóvenes sin hogar. De hecho, este noviembre, la organización boricua LGBT de la ciudad de Nueva York, el Puerto Rican Initiative to Develop Empowerment (PRIDE) reconocerá la labor de esta pareja de extraordinarias mujeres.

Pantoja, nacida en San Juan y que vivió su vida adulta en la ciudad de Nueva York, fue una pionera en las luchas de la diáspora boricua. Educadora, trabajadora social, feminista y líder de derechos civiles, Pantoja fundó ASPIRA – una organización para desarrollar los valores de la educación y el compromiso con la comunidad boricua y latina; el Foro Puertorriqueño – que incubó muchas organizaciones y proyectos para promover la auto-suficiencia económica; y la Universidad Boricua, que ahora se conoce como el Boricua College.

En los ’70, ASPIRA, bajo la tutela de Pantoja, entabló y ganó una demanda federal para lograr educación en español para los estudiantes latin@s en la ciudad de Nueva York.  Esta victoria se considera con un punto culminante en la lucha por lograr eduación bilingüe en los Estados Unidos. Luego de una vida de luchas en favor de las comunidades boricuas y latinas, Pantoja murió en el 2002 de cáncer. Aún así, su legado continúa en todas las instituciones, victorias y vidas que tocó, en especial en la lucha que aún lleva la doctora Perry a favor de las comunidades LGBT.

La contribución de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros a la historia y los pueblos es inmesurable. Por lo que estos reconocimientos presidenciales me dan esperanzas de que en todos los países del mundo podamos reconocer, en igualdad de condiciones, la aportación que hemos hecho a la historia. Hoy, al recordar a estas dos pioneras, se hace un pequeño y humilde homenaje a esas dos valientes y extraordinarias mujeres, Wilhemina y Antonia. Gracias por su legado de amor, gracias por su enorme contribución a todos los seres humanos.

En libertad y respeto…

611bb28bad512a305cd9d3948844a89aCompartiendo con mi familia este pasado fin de semana — mientras nos visitaban a mi novio Steven y a mi en los niuyores — recordé una de las mayores lecciones que he recibido de la vida: las diferencias nos hacen únic@s pero el amor nos une a tod@s.

Como seres humanos, tememos mucho a lo que es diferente, sin darnos cuenta que es lo que nos fortalece. Tanto interna, como externamente, las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT) tenemos que aprender a lidiar con las diferencias, respetarlas, valorarlas, celebrarlas.

Hay muchas maneras de ver la vida, hay muchas maneras de hacer las cosas, hay muchas maneras de sentir, actuar, vivir. Pero lo que siempre tiene que existir es el respeto a la dignidad de cada ser humano.

No importan las pasiones que pueda generar la más grande diferencia, el respeto a esa dignidad es esencial para preservar la humanidad de cada persona. Podemos diferir, pero con respeto. Sobre todo, cuando hay un objetivo en común.

Con mi familia pasó: cuando salí del clóset, pretendía que me aceptaran de una vez, pero me dí cuenta de que cada cual va a su ritmo, que hay lecciones que aprender en el camino, que hay que desaprender muchos prejuicios y mitos. En vez de presionar, les dí el beneficio de la duda, les dí su espacio, les enseñé con mi ejemplo. Al mismo tiempo, ell@s me dieron mi espacio y me enseñaron con su ejemplo de amor al pasar de la tolerancia a la celebración de mi identidad gay.

Tanto ell@s, como yo, reconocimos nuestra común humanidad. Sin presión, sin ataduras, libremente llegamos al amor. Y así es como debemos actuar ante las diferencias: sin presiones, sin humillaciones, sin juicios.

Libre y respetuosamente, tenemos que encontrar el fin común. Libre y respetuosamente, cada cual debe actuar desde sus experiencias y talentos. Libre y respetuosamente, podemos celebrar las diferencias y exigir la igualdad que merecemos. Pero sólo si se hace libre y respetuosamente.

Pues, al fin y al cabo, el amor puede más que las diferencias…

Debate sobre el matrimonio…

igualdadEl debate sobre la igualdad en el matrimonio para parejas del mismo sexo continúa intensamente a través de muchas partes del mundo. En esta ocasión, les presento un reciente debate en el programa Diálogo de Costa a Costa de la cadena HITN, que es moderado por Malín Falú y que se transmite a través de los Estados Unidos. En esta primera parte, se presenta el lado de la organización nacional en contra de la igualdad en el matrimonio (NOM) y un reportaje muy emotivo sobre la pareja compuesta por el escritor puertorriqueño Arnaldo Cruz-Malavé y su esposo Greg de Silva:

En esta segunda parte, comienza mi participación como portavoz del National Gay and Lesbian Task Force, defendiendo el derecho al matrimonio para las parejas del mismo sexo:

En esta tercera parte, comienza la destacada participación del Reverendo J. Manny Santiago, quien como pastor defiende la igualdad en el matrimonio para las parejas del mismo sexo tanto por el Estado como por la Iglesia:

En esta cuarta parte, sigue el debate intenso en el que exigimos la igualdad en el matrimonio, con la participación de llamadas telefónicas:

En esta parte final se presentan los argumentos de cierre de l@s panelistas, en el cual reitero que el amor siempre vence al odio:

Tod@s somos tod@s…

n572624953_965732_5558«Todos somos Pedro Julio», fue el mensaje del comentarista Flandersbori en mi blog en El Vocero. Cuando lo leí, me estremecí por la contundencia en la simpleza de su mensaje.  El comentarista obviamente expuso que al presidente senatorial Thomas Rivera Schatz insultarme como «un muchachito con un caso de insanidad mental lamentable», insultaba a las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros.

De igual forma se sintió el diseñador Gustavo Arango, cuando escribió una carta abierta a Rivera Schatz exigiendo respeto para su familia – compuesta por su compañero y tres hijos adoptados – y por consiguiente exigiendo respeto para miles de familias lideradas por parejas del mismo sexo que están criando niñ@s.

Rivera Schatz contestó que sólo se refería a mí, pero Arango, Flandersbori, la escritora Mayra Montero, el centenar que protestó en el Capitolio contra la homofobia legislativa, hasta la Asociación de Psicólogos, y miles más entendieron que Rivera Schatz se refería a las comunidades LGBT y no a un solo individuo. Por ende, el grito colectivo exigiendo respeto no se hizo esperar.

Y este intercambio me recuerda a las muchas veces que me he sentido representado por valientes personas de nuestras comunidades LGBT que se han expuesto por mi libertad.

Recuerdo cuando la Reverenda Margarita Sánchez se entregó a las autoridades por violar el infame Artículo 103 de sodomía.

Recuerdo cuando José Fernando Colón y Anselmo Fonseca, una pareja de más de 15 años juntos, fundaron Pacientes de sida Pro Política Sana y batallaron contra la corrupción que se cometió en el Instituto del Sida.

Recuerdo cuando las Reverendas Alma Matos y Rosario Quiñones, una pareja de más de 15 años juntas, fundaron la Iglesia Las Otras Ovejas del Rebaño.

Recuerdo cuando Andy Praschak creó la Fundación de Derechos Humanos, convirtiéndose en una organización que empezó a trabajar con el poder político de las comunidades LGBT.

Recuerdo cuando marché por primera vez en la Parada de Orgullo LGBT y me sentí inspirado por Olga Orraca y la Coalición Orgullo Arcoiris.

Recuerdo cuando Talin Ramos fundó la Parada de Orgullo LGBT del Oeste, dándole a Puerto Rico dos magnas celebraciones de nuestras identidades.

Recuerdo cuando me enteré de la histórica conquista de Soraya Santiago cuando logró cambiar su certificado de nacimiento para la década de los ’70.

Recuerdo cuando he seguido consejos de mentoras como Ana Irma Rivera Lassén, quien estaba dando la lucha por nuestra dignidad desde hace varias décadas.

Recuerdo cuando Ada Conde lideró el esfuerzo para aprobar la ley de crímenes de odio, dándonos la primera ley que cobija la orientación sexual y la identidad de género.

Recuerdo cuando Nahomi Galindo y Roberto Pastrana, de la nueva cepa de activistas, fundaron la Jornada Educativa Contra la Homofobia, convirtiéndola en una de las actividades más exitosas y educativas de nuestro movimiento.

Recuerdo cuando el Comité contra la Homofobia y el Discrimen, también de la nueva generación de activistas, organizó dos de las manifestaciones más importantes y concurridas de nuestros tiempos.

Recuerdo a todas las transformistas, desde Nina Flowers hasta Mami Ruddys Martínez, desde Willie Negrón hasta Alex Soto, desde Samantha Love hasta Jamie Sunflower, desde Lizza Fernanda hasta Luis Madonna – que han sacado la cara por nosotr@s y han sido activistas por nuestra igualdad.

Recuerdo a todas las personas heterosexuales que han hecho de nuestra lucha, su lucha… como la Dra. Palmira Ríos, María de Lourdes Santiago, Albita Rivera, el Dr. José Vargas Vidot, entre much@s otr@s.

Recuerdo las muchas veces que decenas de organizaciones y activistas nos hemos unido para hacer un frente común, unido y valiente en contra de la homofobia y a favor de la dignidad de nuestras comunidades LGBT, tal y como hicimos recientemente para no endosar a Fortuño en las elecciones pasadas y cuando exigimos la inclusión de la identidad de género en el proyecto antidiscrimen.

Recuerdo también la solidaridad de compañer@s y organizaciones que en estos días han escrito y actuado indignad@s, rehúsando participar de convocatorias hechas por grupos y personas de nuestras comunidades LGBT que han intentando atacar la dignidad de otr@s compañer@s y organizaciones.

Y así, recuerdo muchas veces en las que me he sentido representado por valientes pioner@s que se han puesto en la línea de fuego para que podamos vivir en libertad.

Nunca he pretendido ser representante de las comunidades LGBT. Simple y sencillamente, he seguido un sólo norte: representar un llamado por la igualdad, una exigencia de justicia, un reafirmar de la dignidad.

En estos momentos en que he sido atacado – falsa y viciosamente – por personas externas e internas de nuestras comunidades LGBT… dejaré que mis acciones hablen por mí mismo. No tengo que explicar lo que ha sido mi lucha.

Lo único que haré es recordar en los momentos en que me sentí representado por valientes luchadores que se expusieron por mí… agradecer su gesta, valorarla, respetarla, rescatarla y emularla.

Porque yo soy ell@s. Porque tod@s somos tod@s.

Es momento de solidaridad, es momento de amar, es momento de unir.

De torcidos y locos…

endi_logo17-Julio-2009 | EL NUEVO DIA
PEDRO JULIO SERRANO
ACTIVISTA DE DERECHOS HUMANOS

“Torcidos”. “Locos”. Así se refiere el presidente senatorial, Thomas Rivera Schatz, a las familias no tradicionales, con un particular énfasis en las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y transexuales.

En el pasado aclaró que al decir “torcidos” no se refería a las parejas del mismo sexo, ni a las parejas heterosexuales que conviven sin casarse. En aquel entonces, le exhorté a demostrar que eso no era a lo que se refería y diera paso a las uniones de hecho y al cambio en el encasillado de sexo en el certificado de nacimiento de las personas transexuales, tal y como está propuesto en el borrador del Código Civil.

Pero la realidad lamentable es otra: ahora nos llama “enfermos mentales”. Tal vez no sabe que la Asociación Americana de Psiquiatría eliminó la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales desde el 1973, o sea, antes de que yo naciera.

No debo recordarle esta básica función legislativa al Presidente senatorial, pero una de sus obligaciones, sino la más fundamental, es instrumentar la igualdad, no buscar excusas para negarla.

Si Rivera Schatz desea discriminar en la privacidad, está en su derecho, aunque esté mal. Pero en su función pública, tiene que garantizar la igual protección de las leyes a todos los puertorriqueños. Pues nuestra Constitución es clara: garantiza la igualdad a todos. No indica a todos excepto la gente gay.

Está a tiempo de entablar un diálogo con amplios sectores del País que exigen un Código Civil para todos, que exigen una prohibición al discrimen por orientación sexual e identidad de género, que exigen que las leyes no tengan cláusulas discriminatorias, que exigen un gobierno que acoja y respete a todos los puertorriqueños.

Está a tiempo de reconocer la valiosa humanidad de sus empleados, amigos, votantes, vecinos, trabajadores de su campaña, y tal vez hasta familiares, que son lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros.

Está a tiempo de cumplir con su obligación constitucional, pero sobre todo, está a tiempo de hacer un acto moral y noble: respetar a todos, irrespectivamente de su orientación sexual o su identidad de género. Es lo que todo buen puertorriqueño haría.

Pues de torcidos y locos, todos tenemos un poco. Basta ya de homofobia. Sí a la diversidad.