Exhorta a que se hagan la prueba del vih…

71605El activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano, quien es vih+, invitó al pueblo a hacerse la prueba de anticuerpos al vih en el Día Nacional de Hacerse la Prueba del vih.

“Hace muchos años hice público el hecho de que soy vih+. Lo hice para motivar a otras personas a conocer su status, a vivir plenamente y para afirmar nuestra común humanidad. Házte la prueba, conoce tu status. Si sales positivo, puedes cuidarte mejor y vivir, como lo he hecho por más de 20 años. Si sales negativo, continúas protegiéndote como hasta ahora”, aseveró Serrano.

El portavoz de Puerto Rico Para Tod@s, organización que lucha por la igualdad de derechos y la inclusión de las personas LGBTT y la justicia social para todos los seres humanos, explicó que escribe las siglas vih en minúsculas porque quiere “quitarle todo poder a un virus que necesita un microscopio para poderse ver, que no puede contra mi que tengo mente, alma, cuerpo, corazón y espíritu para vencer. Un virus no me define. Me defino yo, con mis acciones, con mis palabras, con mis valores y mis principios. Soy más fuerte que un simple y diminuto virus”.

“Conocer mi status me ha permitido vivir plenamente. Si no me la hubiera hecho en aquel entonces, no sería quien soy, ni hubiera podido hacer todo mi activismo. Es por éso que invito a que todos conozcan su status”, concluyó Serrano.

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“Un paso en la dirección correcta”…

pedrojulioPor Gerardo Alvarado
El Nuevo Día

El activista de derechos para la comunidad LGBTT, Pedro Julio Serrano, catalagó como “un paso en la dirección correcta” la acción del Tribunal Supremo de Estados Unidos de declarar inconstitucional la ley que define el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.

Acto seguido, Serrano, presidente de la organización Puerto Rico para Tod@s, indicó que “seguiremos haciendo el trabajo que hay que hacer”.

El activista se refirió a que continuarán cabildeando en la Legislatura para que se les reconozcan a las parejas homosexuales los mismos derechos que a las heterosexuales.

“Ciertamente, el llamado ahora es a que se derogue el Artículo 68 del Código Civil, que es el que mantiene que el matrimonio es entre hombre y mujer”, dijo Serrano.

“También hay que derogar una ley que firmó el exgobernador Pedro Rosselló, que prohíbe el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo efectuados en otras jurisdicciones”, agregó.

A juicio de Serrano, “si ambas cosas se quitan del medio”, las parejas del mismo sexo tendrían los mismos derechos y protecciones que las heterosexuales.

El Supremo federal, en votación 5-4, decidió que la Ley de Defensa del Matrimonio (DOMA, por sus siglas en inglés), es inconstitucional, ya que niega la igualdad de las personas que protege la Quinta Enmienda de la Constitución estadounidense.

Celebra la decisión del Supremo federal sobre matrimonio igualitario…

logo-300x129El activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano reaccionó feliz tras la decisión del Tribunal Supremo estadounidense que deroga la ley que prohibía el reconocimiento federal a los matrimonios entre personas del mismo sexo y devuelve el matrimonio igualitario al estado de mayor población, California.

“La decisión histórica de hoy es un paso de avance significativo para la libertad y la justicia para las parejas del mismo sexo y sus familias. Aunque celebramos, hay mucho trabajo por hacer para lograr la igualdad matrimonial en Puerto Rico y para lograr la igualdad total y plena para las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y transexuales. Pero por hoy, celebramos este gran paso y recordamos a aquellos que hemos perdido a causa del odio y la intolerancia que no pueden celebrar con nosotros”, aseveró Serrano.

El portavoz de Puerto Rico Para Tod@s, organización que lucha por la igualdad de derechos y la inclusión de las personas LGBTT y la justicia social para todos los seres humanos, hizo un llamado a la Legislatura para que “derogue la ley, firmada por el ex gobernador Pedro Rosselló quien ahora apoya la igualdad matrimonial, que prohíbe el reconocimiento de los matrimonios entre personas del mismo sexo hechos en otras jurisdicciones. También, hacemos un llamado para que finalmente se revise el Código Civil y se reconozca el derecho al matrimonio para las parejas del mismo sexo, así como el cambio en el encasillado de sexo de los certificados de nacimiento de las personas transgéneros y transexuales”.

“Hoy es un gran día. Celebramos, pero seguimos esta batalla que continúa hasta que logremos erradicar el discrimen – en todas sus manifestaciones – de las mentes y los corazones de todos y todas. La lucha sigue hasta que Puerto Rico sea para todos y todas”, concluyó Serrano.

Una verdadera testigo de Jehová…

hjkñCamino por las calles de El Barrio. En varias esquinas, hay Testigos de Jehová. Una de ellas, que estaba sola, me hace el acercamiento.

Con respeto, la escucho. Le digo que no puedo creer en el Dios que me presenta pues condena quien soy. Me pregunta a que me refiero. Le digo que soy gay.

Se me acerca al oído y me dice: “mi hijo es gay y no lo condeno. Es más, mi Dios es amor y yo no predico en contra de ustedes pues sería ir en contra de mi propia sangre. El Reino de Dios es para todos, incluyéndote”.

Al final, es ella quien me da una lección mayor, pues quien tuvo un prejuicio fui yo: pensé que me condenaría y no fue así. Tenemos que despojarnos de TODO prejuicio.

Me rompe los esquemas. Me da esperanzas. Me conmueve hasta lo más profundo. Otro Mundo es posible…

Pedro Julio: un hombre libre…

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octubre de 2010

por María Nahima

Existe un joven puertorriqueño que causa tanta polémica como un subversivo, que provoca tanta admiración como un cantante famoso, que inspira a miles de personas como un gurú y que es tan seguido y criticado como un político.

Incansable, obstinado, seguro de sí mismo, osado e inteligente, el secreto de la invencibilidad de Pedro Julio Serrano radica en su magnética personalidad: sabe comedir las críticas ofensivas, sigue su intuición, no teme nada y utiliza una dialéctica tan certera que es difícil hacerle oposición.

Pedro Julio es un verbo en acción, el paladín de una ola de cambios que parecen controvertidos. Se acuesta cada noche soñando justicia y se levanta con una lanza que llama “causa”. La suerte de Pedro Julio no radica en ser famoso, en ser premiado junto a importantes artistas o en ser citado con frecuencia en los periódicos. Su suerte más grande es haber sabido desde pequeño qué es lo que quería ser cuando fuera grande.

PJ: Desde que tenía uso de razón quería ser político, sin embargo cuando acepté mi orientación sexual me dije “pues bueno, ya no voy a ser político porque tendría que ser heterosexual, casado y con hijos”. Pero entonces empecé a ver unos ataques de la Legislatura en contra de la comunidad y decidí que ese era el momento para lanzar mi candidatura en una forma bien abierta. No lo hice diciendo solamente que era gay, sino que también era VIH. Lo dije públicamente porque quería ser transparente y demostrar la clase de político que yo iba a ser: no tan solo honesto sino también dispuesto a enfrentar algo tan fuerte como el prejuicio y demostrar que una persona VIH podía aspirar a un puesto político. Pero la homofobia fue ruda.

Con ese rostro de adolescente y ese espontaneidad me costaba imaginarlo en medio de símiles batallas, pero evidentemente ese jovencito de Ponce se las traía desde pequeño.

PJ: Cuando era niño hubo un año en el que le dije a mis primitos que los Reyes Magos no vendrían. ¡Imagínate!

MN: ¿Por qué les dijiste eso?

PJ: Porque había crisis en Medio Oriente.

Nos reímos a carcajadas sin imaginar en ese entonces que pocos meses después de esta entrevista se sublevarían los pueblos de Túnez, Egipto y Libia. Y ahora que la historia se repite, pienso que cada país debería tener una especie de Robin Hood, como nuestro boricua Pedro Julio quien no lucha por dinero, sino por obtener derechos para su comunidad.

MN: ¿Fuiste siempre un niño así, abierto e inteligente? ¿Tu mamá qué te decía? ¿Fue ella quien cultivó tu autoestima?

PJ: Mi mamá me enseñó a amarme a mí mismo al igual que mis otros tres hermanos, varones todos. Nos enseñaron a respetarnos y a darnos a respetar. Yo caminaba a los 10 meses, decía oraciones completas a los dieciocho y al año ya corría. Fui siempre prematuro, “desesperao”; siempre he tenido prisa y siempre he sido líder. Fui presidente de mi clase graduanda, estuve en todos los clubes… de ciencia, oratoria… jugué pelota, representé a PR. Fui bueno en deportes y lo digo con humildad, pero también por eso de acabar con el mito de que los gays no jugamos béisbol.

Lo observo y me pregunto cómo ese hombre tan menudo ha logrado cosas tan prodigiosas. Es un hecho -que se quiera creer o no- que ha inspirado, cambiado y hasta salvado muchas vidas. Ha sido amenazado de muerte y paciente de VIH y cáncer.

MN: Cuéntame, ¿cuál fue tu primera reacción cuando te dijeron que eres VIH+?

PJ:  Mi primera reacción fue de shock porque no me lo esperaba….yo nada más había estado con un hombre, íntimamente. Tenía sólo 18 años. No nos protegimos durante esa única vez. Como si fuera poco, él tenía pareja y no me dijo nada… esto me causó mucho dolor y no quise compartir con nadie por un año completo hasta que conocí quien fue mi primera pareja, quien es enfermero y me pidió que nos fuéramos a hacernos la prueba… entonces fue un shock bien grande pero mi compañero me dijo que me iba a seguir amando sin ningún tipo de temor. Ese amor me dio mucha fortaleza y me ayudó a enfrentar lo que para aquel entonces era una sentencia de muerte. Estamos hablando del 1994.

MN: ¿Y cómo reaccionó tu mamá?

PJ: Yo nunca había escuchado un llanto tan profundo y amargo, tan de adentro. Ella me preguntó “¿por qué no me lo dijiste antes”? ¿Por qué no me lo dijiste para estar contigo cuando te hiciste la prueba? Ya yo estaba fortalecido…pero ella estuvo varias semanas llorando todas las noches.

Mientras Pedro Julio cuenta ésto, me pasan por la mente también las palabras de la madre de Jorge Steven Mercado -la víctima del terrible crimen de odio que tanto nos conmovió en noviembre del 2009- cuando relata el momento en que su hijo le confesó su homosexualidad: “Hijo, dime la verdad, confía en mí… ¿qué es lo que está pasando? Y él bajó la cabeza, se puso a llorar y me dijo <<mami yo soy gay>> y yo le dije: Ay hijo, si antes yo te amaba, ahora te amaré más”. Recordé también que Pedro Julio no solo había ido a Puerto Rico a lidiar con ese caso atroz, sino que estuvo en el velorio y despidió el duelo en el entierro, acompañando a esa familia y sembrando, con su oratoria impecable, nuevas semillas para sembrar conciencia y aceptación.

Pedro Julio me narra su vida como si nunca antes lo hubiera hecho, no parece tener secretos, está muy consciente que su libro abierto servirá a muchos jóvenes que viven asustados con su identidad “secreta”. Pedro Julio sabe que su libertad es el consuelo de muchos y por eso manifiesta continuamente su orgullo como puertorriqueño y homosexual.

PJ: En mi familia al principio hubo negación.. era una fase como que, “ésto va a pasar”. Luego llegó la tolerancia, “sí, sé gay” pero de eso no se habla en casa. Más tarde llegó la aceptación: “OK, eres gay podemos hablar del tema” y luego finalmente la celebración, que era celebrar mi identidad, mi compañero…

MN: ¿Cuánto duró este proceso?

PJ: El proceso duró varios años. Fue un proceso largo, pero nunca faltó el amor.

¡Ah, el amor! Pedro Julio se arma a menudo de esta poderosa palabra para hacer entender cuán injusto es el que no se les permita a algunas personas escoger libremente a quien amar. ¿Cómo podría tal acto ocasionar daño a la sociedad? Supongo que nosotros, los heterosexuales, no podemos comprender plenamente el terror de reconocernos distintos, de defraudar a nuestros familiares, de ser víctimas de burla… y todo, precisamente, por culpa del bendito (¿o maldito?) amor.

MN: Pedro Julio, ¡cuántas batallas has combatido! Cuéntame cómo te enteraste entonces de tu reciente cáncer…

PJ: Por una visita rutinaria al dentista donde me encontraron lesiones debajo de la lengua. El dentista me dijo “te voy a hacer una biopsia porque podría ser algo.” No te niego que pensé “¡¿pero coño, la vida no se conforma con tirarme un VIH sino que también me va a dar un cáncer?!” Al principio fue bien fuerte y yo decía “por qué, por qué, por qué a mí?” Pero nuevamente lo tomé como una prueba más a la cual había que tirarle todo… mi cuerpo, mi mente, mi alma y corazón. Con el VIH ya yo había hecho las paces porque el virus vivía en mí pero nunca me ha regido. Así fue como pude controlarlo por tantos años… y con el cáncer fue igual. Fue un proceso enriquecedor, de mucho crecimiento. El silencio me ayudó a encontrarme nuevamente porque yo soy una persona que trabajo y no descanso. Ahora hago una pausa de vez en cuando. Aprendí a desconectarme más. Ya había comenzado a hacerlo, pero el cáncer fue mi segunda llamada.

MN: Pedro Julio, hablemos de tu parte emocional-espiritual. ¿Qué haces para mantener tu espíritu y demás? ¿Yoga, meditación, lees “new age”, la Biblia…?

PJ: Mira, yo me nutro de gente que ama. Esa es mi mejor medicina y receta, primero para mantenerme con los pies en la tierra y para encontrar también esa fuerza poderosa del amor. Leo muchas biografías, de historia, de vidas de personajes ilustres como Bayard Rustin quien era la mano derecha de Martin Luther King y era abiertamente gay. Todo ésto me da varias herramientas, pero más que nada es la conexión con la gente. Más allá de cualquier literatura, filosofía o religión, esa conexión con la humanidad la he encontrado con la experiencia y en la solidaridad con el ser humano; meterme en los zapatos de otra persona, mirarlo a los ojos, sonreír, establecer un contacto…

Me pregunto si Pedro Julio tuvo clara desde siempre la trascendencia de lo que sería su misión social y entonces me viene a la mente Alejandro, el niño de trece años que, inspirado en él, fundó en su escuela un grupo de apoyo para jóvenes rechazados o marginados por su orientación sexual, clase social o apariencia física. Historias como éstas o la de la desconocida que en el “subway” le dice que lo quiere, o el anciano que le confiesa que finalmente a los ochenta y dos años “salió del clóset”, construyen la invulnerabilidad de este boricua capaz de mantener el temple cuando otros lo pierden, capaz de derribar a contrincantes aguerridos de fama popular o desenmascarar la ineptitud de los políticos de turno.

Tengo claras las palabras proféticas de Pedro Julio en lágrimas hablando en el entierro de Jorge Steven:

“Vamos a enseñarle al mundo que el amor es más poderoso que el odio. Que el amor todo lo puede. Que el amor todo lo vence, que el pecado NO es la homosexualidad sino el odio, la intolerancia, la violencia…”

Le digo a Pedro Julio cuán maravilloso sería el mundo si no necesitáramos de personas como él, pero por ahora es una realidad que parece lejana. Por el momento cuenta con miles de seguidores a través de la red, nuestros artistas más importantes apoyan sus causas y tiene posiciones relevantes en varias organizaciones de derechos civiles. En la espera de ese “mundo mejor” que todos deseamos, me conforta saber que existen personas como él, indoblegables ante la injusticia y la mordaza.

Denuncia homofobia policíaca tras arrestos por alegada prostitución…

logo-300x129El activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano denunció lo que catalogó como “homofobia policíaca” tras tronar en contra de una redada en la que se arrestaron a 15 individuos por supuesta prostitución masculina en el Paseo de los Enamorados del Viejo San Juan.

“Desde hace años, hemos denunciado la homofobia policíaca, el abuso de poder y atropello a la dignidad humana por parte de los agentes que llevan a cabo estas intervenciones. Todos estos casos se caen en los tribunales, todos. Se caen porque son falsos los cargos, existe entrampamiento y nunca hay transacción de dinero. Exigimos que se detenga esta práctica de inmediato”, aseveró Serrano.

El portavoz de Puerto Rico Para Tod@s, organización que lucha por la igualdad de derechos y la inclusión de las personas LGBTT y la justicia social para todos los seres humanos, denunció persecución selectiva, pues “con las parejas heterosexuales que se encuentran en lugares públicos, los policías no intervienen. A veces lo que hacen es que los mandan a moverse de allí, pero los dejan quietos”.

El líder comunitario exigió a las autoridades a detener la filtración de información para tratar de degradar la dignidad de los imputados, pues en esta última intervención se regaron detalles de un familiar de un político que fue intervenido. “Alegan que no van a mostrar a las personas detenidas, ni desfilarlas ante la prensa, como hacían antes, pero filtran la información para continuar con sus abusos. Esto tiene que parar ya”.

“La homofobia policiaca no se limita a cazar a los hombres que frecuentan estos lugares, golpearlos, insultarlos, humillarlos y procesarlos, para luego presentarlos ante un tribunal. Sino que se extiende al espectáculo mediático que la misma Policía hace de los arrestos. La Uniformada revela los nombres, ocupaciones y lugares de trabajo de los arrestados a los medios de comunicación, sometiéndolos al ridículo y a la humillación pública”, sentenció Serrano.

“Por último, urgimos a la Comisión de Derechos Civiles a investigar. También, hacemos un llamado al Departamento de Justicia federal para que investiguen estos abusos, pues como parte de los hallazgos de su informe sobre la Policía de Puerto Rico, se encontraban los abusos a los derechos civiles de las comunidades LGBTT. Basta ya de homofobia policíaca”, concluyó Serrano.

Respeto y humanidad…

humanidad-wordVoy al banco a depositar unos cheques. Cuando voy llegando a la entrada, el guardia dice en voz alta y burlona: “uuuhhh”.

Tras pasar al lado de él y cuando ya lo tengo a mis espaldas, repite: “uuuhhh”. Miro hacia atrás, lo veo riéndose y mirándome.

Hago mi transacción y voy a la salida. Mientras voy caminando, el guardia repite el acto. Tan pronto salgo por la puerta giratoria, lo escucho de nuevo con su “uuuhhh” y doy la vuelta completa hasta volver a donde él.

Le pregunto: “usted recibe a todos los visitantes con su ‘uuuhhh’ o es sólo a mi?”

El guardia que está al lado de él, le dice: “te lo dije”, pero el burlón, como cobarde que es, no dijo nada. Es más, la sonrisa burlona se le fue del rostro.

Fui donde el gerente del banco, le expliqué lo sucedido y fue a buscar al guardia. Tras increparlo, lo relevó de su puesto y me pidió disculpas.

El gerente luego me dijo: “no soy gay, pero mis mejores empleados lo son y tenemos muchos clientes que lo son. Pero sobre todas las cosas, es una cuestión de respeto y humanidad”.

Respeto y humanidad. Que simple, pero que profundo. Respeto y humanidad. Respeto y humanidad…