Un niño de 11 años se suicida porque sus compañer@s en la escuela se mofaban — usando la religión como excusa — por una percibida orientación homosexual. Un hombre abiertamente gay se convierte en el primero en ser consagrado obispo de una denominación religiosa. Ese es el poder la religión. Puede ser utilizado para bien o para mal. En momentos en que se celebra la Semana Santa para l@s cristian@s, la Pascua Judía, Milad un Nabi para l@s musulmanes, la conmemoración de Magha Puja para l@s budistas, entre otras celebraciones de diversas religiones, tenemos que reflexionar sobre el poder que la fe tiene para destruir o construir.
La homofobia está arraigada en muchas religiones y es usada diariamente para justificar el prejuicio en contra de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT). Est@s niñ@s que amenazaron, hostigaron y humillaron a Carl Walker, no nacieron con ese prejuicio en sus mentes y mucho menos en sus corazones. Lo aprendieron de sus familiares adultos, de sus iglesias, de la sociedad. Los prejuicios no nacen con el ser humano, se aprenden. Hace sólo unos días, este estudiante del sexto grado, Carl, se suicidó colgándose con un cable. A diario, sus compañer@s de escuela usaban la religión como la excusa para degradarlo, para humillarlo por una percibida orientación homosexual. Hasta dónde vamos a llegar…
Afortunadamente, hay muchas personas de fe que están haciendo la diferencia, viviendo su fe en amor. El obispo episcopal de la diócesis de Nueva Hampshire, Gene Robinson — con quien tuve el placer de compartir en una conferencia de mi trabajo — es una de esas personas, que han perseverado en su fe para mover a sus denominaciones de vuelta a su base de amor e inclusión. Recibió amenazas de muerte y tuvo que usar un chaleco a prueba de balas el día de su consagración como obispo pero perseveró. Aún cuando la controversia — traída por sectores fundamentalistas — sobre su ordenación amenaza con dividir la fe Anglicana, él sabe que está en el lado correcto de la historia y se muestra confiado en que al final del camino, su iglesia no tan sólo abrazará su ordenación, sino que abrirá las puertas abiertas de par en par a las personas LGBT, pues sabe que el amor siempre triunfa.
Inclusive, ya existen denominaciones en la fe judía, budista y en cristianas — incluyendo en las denominaciones Episcopal, Metodista, Menonita, Anglicana, Luterana, Presbiteriana, Bautista, Universalista Unitaria, Comunitaria Metropolitana y Católica Eucarística — que bendicen uniones de parejas del mismo sexo.
Aprovechemos esta semana para reflexionar sobre el rol de la religión en nuestras vidas y sobre la sociedad que queremos ser. Preguntémonos: ¿vamos a permitir que en nombre de la religión, se sigan suicidando jóvenes? ¿Vamos a permitir que jóvenes sigan intimidando a otr@s por una percibida o real orientación sexual o identidad de género? ¿Vamos a permitir que aquell@s que quieren un encuentro con su religión lo hagan y puedan vivir su vida abiertamente dentro de su fe? ¿Vamos a permitir que las religiones reconozcan la humanidad de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros, reconociendo sus relaciones y familias?
En fin, ¿vamos a repetir la triste historia de los innumerables sucesos en que la religión fue usada para perseguir, humillar y violentar a seres humanos o vamos a usar el poder de la religión para el bien, para construir, para amar?
Yo apuesto al amor, yo apuesto a la humanidad. Por el bien de tod@s, sigamos ese mandamiento, esa máxima humana: amemos al prójimo como a ti mism@. Es lo menos que podemos hacer.
Los recientes triunfos en favor de la igualdad de derechos para las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT) demuestran una vez más una verdad irrefutable: la igualdad es inevitable.
A la vez que agradecemos profundamente que los medios noticiosos intenten educar a través de sus reportajes acerca de temas tan complejos como la transexualidad, tenemos que alzar una bandera de cuidado para que los términos y las definiciones sean lo más claras posibles. Aprovechamos la publicación de varios artículos sobre transexualidad en un
El activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano celebró la decisión judicial del Tribunal Supremo de Iowa que otorgó la igualdad en el matrimonio a las parejas del mismo sexo en el día de hoy. Además, destacó el hecho de que esta misma semana Suecia se convirtió en el séptimo país en el mundo en otorgar el derecho al matrimonio a las parejas del mismo sexo. También se mostró confiado en que la Legislatura del estado de Vermont le pase por encima al prometido veto por parte del gobernador Jim Douglas a la legislación que aprobó anoche la Cámara de Representantes estatal y que había sido aprobada por el Senado estatal la semana pasada.
Vivir con vih es precisamente eso: vivir. Pedro Zamora, un joven cubano que murió a los 22 años de edad por complicaciones relacionadas al sida, decidió vivir y vivir con dignidad. Pedro fue la primera persona abiertamente gay y vih+ en aparecer en la televisión a través del programa ‘The Real World’ de MTV. Le pidió a los productores del programa que le permitieran vivir su vida abiertamente, sin ocultar su condición y sin ocultar su amor por su pareja, Sean. En pocas palabras, hizo que su vida fuera presentada, como prometía el título del programa, de manera real.
Mucho se ha hablado en estos días sobre candidaturas de personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT) a puestos electivos… pero hoy les anuncio una candidatura fuera del clóset: Luis Ibrahyn Casiano, quien aspirará a representante al precinto 19 de Mayagüez y San Germán por el Partido Independentista Puertorriqueño en las elecciones del 2012.
Hace más de nueve años descubrí que el miedo te paraliza o te impulsa. En los momentos más álgidos de mi incipiente carrera política, luego de anunciar mi aspiración como el primer hombre abiertamente gay en la historia política puertorriqueña, sentí mucho miedo. Por más de un año viví en miedo constante, a veces hasta en pánico, pues las amenazas eran diarias… a través del teléfono, vandalizando mi propiedad privada, persiguiéndome, hasta que intentaron matarme. Todavía hay noches en las cuales me despierto azorado con las imágenes de ese momento en el que cuatro individuos me apuntaban y me gritaban: «te vamos a matar canto de maricón, te vamos a limpiar el pico canto de pato».
Uno de los mitos más frecuentes y erróneos acerca de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT) es que somos ric@s. Sin embargo, un estudio estadounidense
Independientemente del sentir que un@ pueda tener acerca del veredicto de no culpabilidad en el caso de Aníbal Acevedo Vilá, se hizo justicia. Se hizo justicia porque la fiscalía federal tuvo la oportunidad de presentar la prueba, la defensa de refutarla y el jurado de adjudicarla. Como independentista, no creo en la intromisión del tribunal federal en nuestro País, pero es nuestro estado de derecho actual y tenemos que respetarlo hasta que las cosas cambien y acabemos con la colonia.
El año en que nací, mi abuelo también se iniciaba como director de la redacción del periódico El Vocero. No es coincidencia que me llame como él, en honor a él: Pedro Julio y tampoco es coincidencia que a los 35 años de la fundación de El Vocero, me hayan invitado a ser bloguero de su portal