El discurso de odio y la verdad sobre el vih…

71605Dentro de los discursos de odio e intolerancia de los fundamentalistas en su desesperación al ver cómo se acerca la igualdad para las personas LGBTT, están usando el vih/sida para demonizar.

Sí, están trayendo por los pelos el asunto del “sida” y “enfermos de sida”, como nos llaman para tratar de implicar que es algo que sólo afecta a la comunidad LGBTT.

Quiero dejarles algo bien claro: en mi caso – que es más que público – me contagié en mi primera – PRIMERA – relación sexual.

NO me contagié con vih por ser gay. Me contagié porque NO me protegí. Y asumo mi responsabilidad.

PERO tratar de utilizar nuestra orientación sexual o identidad de género para tratar de implicar que por ser LGBTT, ahora vivimos con vih es una irresponsabilidad y un descaro.

Para que se eduquen, en Puerto Rico, la mayor incidencia de personas que viven con vih es de personas HETEROSEXUALES.

Ya basta de la desinformación, el engaño y las patrañas. Demuestren que tienen valores humanos – amor, respeto, empatía, solidaridad, prudencia, decencia… DIGNIDAD.

Ah, y más respeto hacia las personas que vivimos con vih, ok? OK!

El dolor en sus ojos…

exgayQuiero contar algo que me ha tomado un tiempo procesarlo, pero es justo y necesario – por el dolor que vi en sus ojos.

En un momento dado, en las vistas legislativas del proyecto de ley de no discrimen hacia personas LGBTT, sentí que alguien me miraba. De esas miradas que tú las sientes aunque no las veas.

Cuando miré hacia atrás, me percaté que era un joven que en un momento dado era abierta y públicamente gay, pues lo dió a conocer en un programa televisivo de variedades.

Estaba sentado junto a los fundamentalistas. Aunque me sonrió tímidamente, estaba con una tristeza que sólo se puede notar en los ojos. Lo vi atrapado, encerrado, desgarrado.

Hace un tiempo me llamó y me dijo que se había “convertido” y que se casaría con una mujer. Le dije que era maravilloso – tal y como es – que no tenía que “cambiar” y mucho menos “convertirse”, que ya él es, que se aceptara y que fuera feliz. No me hizo caso.

Sólo espero que se pueda liberar del yugo de la opresión que se le ha impuesto. La felicidad está en aceptarse, valorarse y respetarse tal y como un@ es. Todavía está a tiempo… ♥

Ya basta…

UntitledVa a ser crudo lo que voy a escribir, pero tengo que hacerlo – para que se entienda de una vez.

El líder de PR por la Familia, César Vázquez, dijo esta mañana por radio que el sobreviviente del crimen de odio que se radicó ayer “se buscó la paliza por estar en lugar de alto riesgo”.

Los fundamentalistas no tan sólo tratan de descartar los crímenes de odio con este tipo de bajezas, sino que incitan a la intolerancia que son la raíz de estos ataques.

Esta retórica no es muy diferente a lo que me comunican a diario decenas de personas a través de correos electrónicos, tuits y mensajes por Facebook.

Me desean la muerte, me amenazan de muerte, me tratan de matar. En estos últimos 15 años, estas instancias – de tentativas de asesinato y amenazas de muerte – han pasado una y otra vez en mi vida.

Y estoy aquí – de pie, con la frente en alto, con mi dignidad intacta.

He vencido dos de las peores enfermedades de nuestros tiempos – el cáncer y el vih. He vencido los dos atentados contra mi vida – cuando me cortaron los cables de los frenos de mi carro y cuando cuatro tipos con armas largas me cortaron el paso.

Me voy cuando me toque, no antes. Pero de algo estoy seguro, si algo me pasara, sepan que he vivido plenamente y que mi vida no ha sido en vano.

Aún así, pronto me mudo a Puerto Rico y no tengo miedo. Estoy en paz, mi gente, en completa, absoluta y plena paz. Pero ese soy yo, hay miles de personas que están en posiciones vulnerables por ser LGBTT y esta retórica de odio tiene que DETENERSE YA.

Responsabilizo a los fundamentalistas por estos ataques homofóbicos y estos crímenes de odio.

Específicamente responsabilizo con nombre y apellido a César Vázquez, a Wanda Rolón, a Milton Picón, a Ricky Rosado, a René Pereira, a Miguel Sánchez Avila, a Jorge Raschke, a Carlos Sánchez, y a todo aquel y aquella que siga promoviendo esta agenda de odio e intolerancia en nuestra patria.

YA BASTA. Puerto Rico somos tod@s… ♥

Las personas LGBTT rinden planillas, pero no tienen derechos…

logo-300x129En el último día para radicar planillas, el activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano urgió hoy a Legislatura a aprobar los proyectos de ley que reconocerán derechos a las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y transexuales (LGBTT), pues ya “pagamos contribuciones, es hora de tener los mismos derechos”.

“El senador Ramón Luis Nieves nos recordó por Twitter esta mañana que hoy ‘miles de personas LGBTT radicarán planillas – como todos los demás – pero no tienen los mismos derechos civiles que todos los demás’. Es hora de hacerle justicia a las personas LGBTT y aprobar los proyectos del Senado 238 del senador Ramón Luis Nieves, que prohibiría el discrimen y el de la Cámara 488 del representante Luis Vega Ramos, que protegería a todas las parejas en la Ley 54 de violencia doméstica. Sólo así se empezaría a hacer justicia a las personas LGBTT, que somos tan ciudadanos como los demás”, aseveró Serrano.

El portavoz de Puerto Rico Para Tod@s, organización que lucha por la igualdad de derechos y la inclusión de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y transexuales (LGBTT) y la justicia social para todos los seres humanos, recordó la célebre cita de Eugenio María de Hostos que decía que “siendo iguales los deberes, son iguales los derechos”. Entonces, cuestionó Serrano que “si las personas LGBTT ya tenemos todos los deberes, ¿dónde están nuestros derechos?”

“Como todos los años, miles de personas LGBTT rendirán sus planillas, pero aún somos tratados como ciudadanos de segunda categoría. La Legislatura está moral y constitucionalmente obligada a instrumentar la igualdad que promete la Constitución. Es hora de aprobar estos dos proyectos, al igual que los que presentó la senadora Mari Tere González para extender el derecho de adopción a las parejas del mismo sexo y reconocer la maternidad subrogada y la inseminación artificial. El momento es ahora”, concluyó Serrano.

Con mi Madre y mi Familia, NO…

20130115_RC_DISCRIMINACION_AK_01.JPGQuiero advertirle a l@s insensat@s que pretenden utilizar a mi Madre o a mi familia para tratar de quebrar mi espíritu: NO lo lograrán.

En Twitter se pusieron a atacar a mi Madre con falsedades, en aras de hacerme un ataque personalista y bajuno. Y hasta ahí llegamos.

Mi Madre y mi Familia NO son figuras públicas. La figura pública soy yo.

Si se quieren meter conmigo, que echen pa’lante, pero con mi familia NO.

Ell@s no escogieron esta lucha, ell@s sólo me enseñaron a ser quien soy – alguien que lucha por la igualdad no tan sólo para sí mismo, sino para tod@s.

Así que conmigo, métanse todo lo que quieran, que tengo cuero duro, pero con mi familia NO. Aprendan a tener un poco de prudencia, decencia y respeto, pero sobre todo, DIGNIDAD.

Pide renuncia a representante Charbonier…

milagros-charbonierEl activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano le exigió la renuncia a la representante María Milagros Charbonier por “maliciosamente” insistir en presentar un estudio desacreditado por los profesionales de la salud mental que indica falsamente que la pedofilia es una orientación sexual.

“La representante Charbonier constante y descaradamente le miente al pueblo puertorriqueño al aducir que ella sólo me hizo preguntas durante la vista del Proyecto de la Cámara 488 sobre si pensaba que la pedofilia es una orientación sexual. Claramente no lo es, pero ella al salir de la vista presentó, y al día de hoy insiste en presentar, un solo estudio desacreditado por las organizaciones de la salud mental que indica lo que ella trata de defender inexplicablemente”, aseveró Serrano.

El portavoz de Puerto Rico Para Tod@s, organización que lucha por la igualdad de derechos y la inclusión de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y transexuales (LGBTT) y la justicia social para todos los seres humanos, indicó que “es inaceptable que una legisladora mienta, engañe, confunda a nuestro pueblo con una información falsa y maliciosa. De hecho, si ella quiere hablar de pedofilia, que empiece a hablar de los seis pastores heterosexuales que en los pasados meses han sido acusados de abusar sexualmente de niños”.

Finalmente, Serrano dijo que “si Charbonier es incapaz de separar sus creencias religiosas, sus prejuicios y su intolerancia de su función legislativa, que renuncie. Ella le debe una disculpa a las personas LGBTT y le debe una disculpa al pueblo. Ya basta de usar las posiciones de poder para intolerar, para odiar, para discriminar. Ella incumple con su obligación constitucional de instrumentar la igualdad, por lo tanto, que renuncie”.

Un joven gay me da esperanza…

399677_496479000364395_1509332930_nPor mensajes como éste es que continúo – firme – en la lucha:

“No sé si leerás esto o lo encontraras patético, pero como quiera le escribo mi sentir…

“Le escribo para dejarle saber lo importante que es para mí, que luche por los derechos humanos y de la comunidad LGBTT.

“Sé que ser la cara que representa la comunidad no es fácil, ya que muchas veces su reputación ha sido manchada y juzgada. Pero aun así, tiene la fuerza de seguir luchando por todos nosotros.

“Yo fui parte de las personas que pensaba que usted era un buscón o sólo buscaba fama, pero sin embargo mi mentalidad ha cambiado desde que me acepto a mi mismo como homosexual, como estudiante de Trabajo Social y como ser humano.

“Me llama mucho la atención lo caballeroso que es usted con la oposición, le reconoce su pensar y los saluda con amor. Ahora al ver su lucha quiero unirme a poder luchar por mis derechos más allá de cómo homosexual, si no como humano. Como dijo Luis Ferrer, “la razón no grita, la razón convence”.

Gracias, JC, por tus palabras, por tu activismo y por el amor. Tus palabras no son patéticas, todo lo contrario, son esperanzadoras. Gracias, de todo corazón. Contigo y con miles, miles y miles más, venceremos. Puerto Rico será para tod@s… ♥

Reacciona Pedro Julio a la marcha “odiosa”…

UntitledEl activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano reaccionó en entrevista con El Vocero a la marcha de los grupos fundamentalistas para oponerse a la igualdad para las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y transexuales (LGBTT) que se celebró hoy del Capitolio a La Fortaleza.

“Esa es una marcha odiosa y responde a una desesperación de los grupos fundamentalistas al ver los avances que ha tenido la comunidad LGBTT en sus derechos como cualquier ciudadano. Cuando se ganaron los derechos para los negros y las minorías, hubo gente que se opuso. La Constitución debe ser aplicada a todos por igual sin distinción”.

Así reaccionó el portavoz de la comunidad homosexual y lésbica de Puerto Rico, Pedro Julio Serrano sobre la manifestación realizada en la tarde de hoy y las intenciones tras la misma. Serrano añadió que el Gobernador no dará paso a sus peticiones.

“Ellos saben que sus pedidos no van para ningún lado. Ya, y con representación en la pasada administración, los religiosos no pudieron prevalecer en las mismas intenciones y te aseguro que ahora no sucederá. Nosotros debemos tener la misma igualdad que tienen las parejas heterosexuales. No pretendemos tener menos ni más”, reiteró Serrano.

Un joven que nos da esperanza a tod@s…

318314_494020473943581_1218326095_nEsta es la mejor manera de terminar mi semana. Acabo de recibir este mensaje. Es largo, pero vale la pena leerlo, pues nos da esperanza en nuestra juventud:

“Tengo 16 años de edad, estudio en una escuela pública en Vega Baja, especializada en Ciencias y Matemáticas.

“La razón por la cual le envío esta carta es para hacerle comprender a usted, mi gran devoción y alegría de que Dios haya creado seres humanos como usted en la tierra.

“Yo soy heterosexual y tambien soy el creador de una organización de jóvenes republicanos. Yo soy muy conservador en el plano económico, inversionistas, en el plano fiscal, político y creo mucho en los valores. Pero, en el plano social soy totalmente liberal, soy un republicano moderado. Usted para mí es un gran ejemplo a seguir y es una fuente de inspiración de que la equidad jurídico constitucional debe ser aplicable en todas las comunidades, especialmente la comunidad LGBTT sin importar el pensar de cada cual.

“El amor es un fundamento creado por Dios para que cada cual lo ejecute de acuerdo a lo que su corazón a de incoar con una persona. Yo personalmente pienso Pedro Julio y te pido que nunca te rindas ante ninguna adversidad, porque no es justo que ante la situación de ignorancia por la cual pasamos en Puerto Rico, estos señores fundamentalistas, principalmente Wanda Rolón, le limpie la cabeza a nuestra sociedad sembrando una semilla de odio en los corazones de cada persona y no es justo que Dios, el cual es muy claro, y ama a todos por igual, sea incluido en un tema donde utilizan su imagen para llamarte a ti y a tu comunidad pedófilos, no es justo que te traten como basura, cuando tú luchas por la igualdad, la justicia y sobre todo por la total aplicación de tus derechos para ser tratado en igualdad de condiciones como yo lo hago por la estadidad.

“Pedro, esta señora tiene un odio y una mala fe que no puede ser aceptable, solo aceptable para los ignorantes de la patria. Ella y sus compañeros que dizque promueven la palabra de Jesús solo aglutinaron gente en el capitolio, diciendo que ante la enmienda de la Ley 54 se les daría el matrimonio igualitario en el plano sexual, y es claro esa es tu meta y así te ayudaré cuando logre mis metas en la vida si Dios me lo permite, pero no te rindas por que en la patria habemos gente consciente de la maldad de estos seres que no respetan la vida de otros.

“Pedro, no te molestes por esa respuesta dizque una manifestación por la familia en el capitolio, yo me encargaré y pondré mi granito para ser parte de la erradicación de ignorancia que han sembrado estos seres inescrupulosos y embusteros para hacer sentir odio, pero yo sé que mi gente verá caer sus mascaras en el futuro,

“Dios no se queda con nada de nadie. Creeme, soy estadista, pero toda mi familia endosa el PPD y estoy claro de que ellos los ayudaran a enmendar la ley 54, el dicrimen en el trabajo y todas esas medidas por la equidad de derechos a tu comunidad, y sé paciente como eres por que estos seres entorpecerán el camino, pero no los sueños a total cabalidad de tu comunidad.

“Recientemente mi madre me dijo cuando ocurrió lo del capitolio: ‘contra que bien esa manifestación por la familia’ y yo le respondí: ‘si tú me amas, por qué no amar al resto del mundo de la misma forma, porque eso no es marchar por amor, y menos por la familia, es para proteger una comunidad que es pisoteada y erradicada de la sociedad por que no tienen derechos a total cabalidad como los heterosexuales los tenemos, tenenmos un sistema de derechos monopolizados, donde se excluyen las comunidades diferentes’.

“Y entonces ella me dice: ‘tú eres homosexual”? y yo le respondo con todo el amor que le tengo por ser tan maravillosa conmigo: ‘yo estoy enamorado de mi novia, y no, no soy gay, soy un ser humano que quiere que el mundo viva en convergencia, amor y respeto como quiere Pedro Julio Serrano, y por ideas como las tuya mama, el mundo no crece, solo retrocedemos’ y mi madre desde entonces ha canalizado y aunque ella sabe que soy estadista, le expliqué la historia de los negros en los Estados Unidos, y ella entendió junto con la historia del mito de la caverna del libro de la República de Platón (leo mucho sobre todo filosofía) que tus ideas tienen un fin y que el amor con el odio, siempre no nos llevará a nada.

“Estoy seguro Pedro, que tu lucha muy digna y clara de amor ganará ante toda circunstancia. Espero leas estas letras muy en privado y no digas mi nombre porque rápido salen los prejuicios por ser heterosexual y apoyarte, pero creeme voy a ti, te apoyo y pago triple.

“¡Dios te bendiga y para adelante!”

Ponencia sobre el Proyecto de la Cámara 488…

529266_10151637975364954_371374679_nPonencia de Pedro Julio Serrano, fundador de Puerto Rico Para Tod@s y portavoz del National Gay and Lesbian Task Force, ante la vista legislativa sobre el Proyecto de la Cámara 488 para añadir la orientación sexual, la identidad de género y el estado marital en la protección de la Ley 54 de violencia doméstica.

Buenos días a los honorables miembros de esta comisión senatorial. Soy Pedro Julio Serrano, fundador de Puerto Rico Para Tod@s, organización que lucha por la inclusión de las personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y transexuales (LGBTT) en nuestro archipiélago borincano, así como abogamos por la justicia social para todos los seres humanos. También soy el gerente de comunicaciones del National Gay and Lesbian Task Force, organización más antigua en los Estados Unidos que desarrolla el poder político de las comunidades LGBTT.

En primera instancia, quiero agradecer y reconocer al representante, autor del Proyecto de la Cámara 488, por radicar esta medida como muestra de su compromiso con instrumentar la igualdad para todos los seres humanos. Su acción valiente, señor representante, nos llena de orgullo y nos inspira a seguir luchando por un País para todos y todas.

En una democracia, como la nuestra, los legisladores tienen la obligación constitucional de velar por la igualdad ante la ley de todos los ciudadanos. Eso incluye discutir y aprobar proyectos de ley que hagan valer esa igualdad, así como velar porque los derechos civiles y humanos se reconozcan, ya sea para una sola persona o para cuatro millones de personas, sin exclusión alguna.

De hecho, en el ejercicio legislativo, esta Asamblea tiene que reconocer los derechos de las minorías, aún si ese reconocimiento fuera impopular, pues nuestra democracia está basada en la protección de aquellos grupos minoritarios del posible abuso de una mayoría.

Más aún, nuestra Constitución reconoce la inviolabilidad de la dignidad de cada ser humano. Estas máximas de nuestra Carta Magna no pueden quedarse en mera teoría, se tienen que poner en práctica. Todos significa todos. La inviolabilidad no permite excepción.

La igualdad que la Constitución garantiza a todos los puertorriqueños es una e indivisible. No admite rangos ni excepciones. La Asamblea Legislativa está moral y legalmente obligada a instrumentar los mandatos constitucionales de igualdad.

La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico en su Carta de Derechos, Artículo II, Sección 1 dispone:

La dignidad del ser humano es inviolable. Todos los hombres son iguales ante la Ley. No podrá establecerse discrimen alguno por motivo de raza, color, sexo, nacimiento, origen o condición social, ni ideas políticas o religiosas. Tanto las leyes como el sistema de instrucción pública encarnarán estos principios de esencial igualdad humana”.

Los redactores de la Constitución tuvieron muy presente que todas las discriminaciones enumeradas en la Sección 1 no se podían interpretar de manera restrictiva. Por el contrario, tiene que interpretarse que toda modalidad derivativa de las mismas intrínsicamente están incluidas. Es por ello que la Sección 19 de la Constitución dispone: “La enumeración de derechos que antecede no se entenderá en forma restrictiva ni supone la exclusión de otros derechos pertenecientes al pueblo en una democracia, y no mencionados específicamente[.]. [Tampoco se entenderá como restrictiva de la facultad de la Asamblea Legislativa para aprobar leyes en protección de la vida, la salud y el bienestar del pueblo”.

Sin embargo, aunque la Constitución es clara y la jurisprudencia normativa no menos, lo cierto es que cuando de orientación sexual o identidad de género se trata, la Constitución se olvida; las leyes se interpretan de manera ultrarestrictiva y la jurisprudencia busca la vuelta para no tocar el asunto obligando a seres humanos a tener que resignarse a vivir con el estigma del discrimen.

No obstante, ya existen precedentes inclusivos de incluir las categorías de orientación sexual e identidad de género en nuestras leyes y estatutos. Tenemos la Ley 46 del 4 de marzo de 2002 que enmendó la Regla 171 las Reglas de Procedimiento Criminal para considerar como circunstancia agravante el hecho de que un delito se haya cometido motivado por prejuicio hacia la víctima por su orientación sexual, género, o identidad de género, entre otras características.

A esto se añade el establecimiento como política pública del Estado Libre Asociado de Puerto Rico mediante la Orden Ejecutiva Núm. OE-2008-57 del 14 de noviembre de 2008 prohibiendo expresamente los discrímenes por género, orientación sexual e identidad de género, entre otras características.

Además, la orientación sexual y la identidad de género son clasificaciones en nuestro estado de derecho que también han sido reconocidas en las leyes que crearon la Carta de Derechos del Paciente, así como la Carta de Derechos de las Personas que Viven con VIH/SIDA.

Este proyecto de ley pretende corregir un Supremo disparate. Sí, fue una desacertada, inhumana, inmoral e inconstitucional decisión del Tribunal Supremo de Puerto Rico en el 2003 en el caso Pueblo v. Ruiz Martínez que determinó que la Ley 54 de violencia doméstica no cobija a las parejas del mismo sexo. En aquel entonces y ahora, esa nefasta decisión tuvo el efecto de tratar a las personas LGBTT como ciudadanos de segunda clase, privándonos de derechos reconocidos a las personas heterosexuales.

El récord legislativo del momento en que se aprobó la Ley 54 de violencia doméstica nos arroja luz sobre la intención legislativa de ese entonces: dicha ley teía un enfoque amplio y abarcador, con el fin de proteger a todas las víctimas de violencia doméstica – sin excepción. Del historial legislativo de la Ley 54 se desprende que dicha legislación se formuló para brindarle protección a cinco grupos de personas: cónyuges; ex-cónyuges; cualquier persona que cohabite o haya cohabitado con el agresor; cualquier persona que sostenga o haya sostenido una relación consensual con el agresor y; cualquier persona que haya procreado un hijo o hija con el agresor. Como puede notarse, el grupo de personas protegidas es sumamente amplio y no se limita a aquéllas que se encuentren en una “relación conyugal”. Es decir, la extensión de la ley es tan amplia como la variada composición de víctimas que pueda albergar nuestra sociedad.

De hecho, en su opinión disidente, el Juez Presidente del Tribunal Supremo sobre el caso de Pueblo v. Ruiz Martínez, expresa lo siguiente:

“El propósito de la Ley Núm. 54 es proteger de manera particular a toda persona del riesgo de ser víctima de violencia doméstica en el contexto de una relación de pareja, con independencia de su género u orientación sexual. El énfasis es pues en la víctima por las particularidades que presenta la violencia doméstica en las relaciones de pareja y las consecuencias nocivas que esto tiene para la sociedad. Por ello, y tomando en consideración lo variado que puede ser la interacción humana, la aludida legislación está formulada en términos neutrales (siguiendo el enfoque mayoritario de las jurisdicciones estatales) y enfatiza continuamente que la protección es a la ‘persona’”.

Y más adelante, Hernández Denton expresó: “consideramos que tanto la letra de la ley como el historial legislativo de la misma, denotan un lenguaje claro y abarcador en el cual se protegen, entre otros tipos de relaciones, las relaciones entre personas del mismo sexo por ser éstas relaciones consensuales íntimas. No nos corresponde pasar juicio sobre la determinación legislativa de proteger a toda persona que haya sostenido una “relación consensual” de incidentes de violencia doméstica. Lejos de ser irrazonable, la misma es cónsona con el propósito de la Ley Núm. 54 y está fundamentada en la realidad social que se pretendió atender”.

Además, el Juez Presidente expresó: “no existe indicio alguno de que el legislador haya pretendido excluir a parejas homosexuales del ámbito de aplicación de la Ley Núm. 54. Por el contrario, dicha legislación ha pretendido atender el problema de la violencia que surge en los espacios de intimidad a la luz de una nueva óptica y sin hacer abstracción de la realidad social vigente en la que coexisten distintos tipos de “relaciones de parejas” que sufren de violencia doméstica. El sistema legal aborrece la violencia doméstica en una relación consensual, sea heterosexual u homosexual”.

Finalmente, Hernández Denton concluyó expresando: “En resumen, la Ley Núm. 54 fue promulgada como respuesta gubernamental a los incidentes de  maltrato y violencia que se dan en los espacios de intimidad debido a las particularidades que este tipo de violencia acarrea. Conscientes de que el problema de la violencia doméstica no se circunscribe a ciertos tipos de relaciones, nuestra Asamblea Legislativa redactó dicho estatuto con una terminología amplia y con un lenguaje neutral para cobijar a todas las víctimas de este mal social. Sostener, como lo hace una mayoría de este Tribunal, que el propósito de la Ley Núm. 54 es fortalecer la institución de la familia, y usar dicho argumento para negarle a ciertas víctimas de violencia doméstica la protección que se le confiere con esta ley, no sólo delimita el propósito abarcador de la legislación, sino que  le falta a los principios más básicos de justicia y ecuanimidad. Máxime cuando las disposiciones de la Ley Núm. 54 le aplican a relaciones que claramente no son compatibles con la institución de la familia como lo serían las relaciones adulterinas. De hecho, dicha legislación protege relaciones de concubinos, ex cónyuges y novios, relaciones que claramente no caen bajo el palio de la “familia tradicional”.  Reconocemos la importancia de la institución de la familia en nuestra sociedad. No obstante, esto no debe ser fundamento para abdicar la responsabilidad y la obligación que se nos ha conferido por ley para intervenir y proteger a todas las víctimas de violencia doméstica, aún aquellas cuya relación no cae dentro del contexto “tradicional” de lo que constituye una pareja o una familia”.

Lamentablemente, la exclusión de las parejas del mismo sexo de la Ley 54 es producto de una visión ideológica fundamentalista del Tribunal Supremo de Puerto Rico, además de la tradición judeo-cristiana, que se mezcla con el análisis jurídico-legal.

A tenor a lo antes expuesto, negar que en las parejas del mismo sexo se da la violencia doméstica sería tratar de tapar el cielo con la mano. De hecho, según un estudio del profesor José Toro-Alfonso, un 30 por ciento de las parejas heterosexuales y un 30 por ciento de las parejas del mismo sexo, viven en relaciones de violencia doméstica en Puerto Rico, por lo que es necesaria la inclusión de las parejas del mismo sexo en la Ley 54 y se le otorgue el reconocimiento formal y legal a todo tipo de relación por parte del Estado.

Y seamos claros, la exclusión de las parejas del mismo sexo y de las relaciones fuera del matrimonio de la protección de la Ley 54 lo que logra es que el agresor viva dentro de una sociedad que le permite salirse con la suya. En una pareja del mismo sexo o en una relación fuera del matrimonio, es muy probable que el agresor cometa el acto violento sabiendo que legalmente no le sucederá nada.

Y seamos aún más claros, la violencia doméstica se trata de relaciones de poder, donde la persona que tiene más poder se atribuye el derecho de agredir a su pareja.  En parejas del mismo sexo o en relaciones fuera del matrimonio, el poder puede significar la educación, la preparación académica, etc.

Más aún, el hecho de que una víctima de violencia doméstica en una pareja del mismo sexo no encuentre apoyo en los sistemas legales, sociales y gubernamentales, es una de las causas principales por las cuales una víctima se expone a la posibilidad de re-victimización, pues no encuentra otro remedio que regresar a la situación de maltrato.

Por otro lado, hablemos de lo que algunos quieren obviar, pero que es un asunto que va a la medula del discrimen que sufrimos las personas LGBTT. La completa separación de Iglesia y Estado dispuesta en nuestra Constitución y los derechos de libertad e intimidad reconocidos por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, nos obligan a reconocer que el derecho puertorriqueño debe ser fiel reflejo de los valores de inclusión de nuestra sociedad, una sociedad que se enorgullece de su aspiración de igualdad en el trato a todos los seres humanos.

¿Acaso no reconoce el dogma cristiano la doctrina de que al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios?

Lo que está solicitando hoy algún grupo fundamentalista — que se le nieguen derechos a las personas LGBTT — atenta contra nuestro estado de derecho y contra nuestro esquema constitucional, contra nuestra libertad y contra la indispensable separación de Iglesia y Estado. Si se permite que un grupo fundamentalista se imponga en este asunto hoy, ¿qué impide que otro grupo no intente imponer sus dogmas en torno a otros asuntos a los demás grupos mañana?

En fin, al atentar contra la separación de Iglesia y Estado, los grupos fundamentalistas atentan contra sí mismos, contra su propia autonomía y libertad de culto. La separación de Iglesia y Estado es un necesario complemento de la libertad de culto. La libertad de culto no es más que una manifestación del derecho a la personalidad, a la libertad y a la autonomía personal: es decir, a la conciencia y a la intimidad. Siendo ésta la Legislatura, lo anterior no debería ser más que llover sobre mojado. Sin embargo, los recordatorios parecen no estar de más.

Señores legisladores, señoras legisladoras, legislen sin miedo. No teman coste político alguno por cumplir su mandato constitucional de hacer valer la igualdad de todos los ciudadanos. Muestra de esto es que candidatos que fueron respaldados por estos sectores fundamentalistas fueron derrotados en las urnas y aquellos que fueron rechazados por los mismos grupos, hoy están entre ustedes en los hemiciclos legislativos.

La moral no se basa en preceptos religiosos; la moral se basa en la dignidad del ser humano y cómo es respetada por los demás conciudadanos, tanto así que la inviolabilidad de esa dignidad es defendida por nuestra Constitución. Y ya que hablamos de moralidad, definámosla.

La discriminación es inmoral. La violencia doméstica es inmoral. Atentar contra la dignidad de un ser humano es inmoral. El robarle a las personas que viven con vih/sida es inmoral. Por el contrario, respetar la diversidad es moral. Hacer valer la igualdad es moral. El amar a una persona es moral. Decidir compartir la vida junto a ese ser amado es uno de los actos más nobles y morales que existen.

Qué tal si fuera al revés. Qué tal si la mayoría fuéramos personas lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros y transexuales. Qué tal si el matrimonio sólo fuera legal para las parejas del mismo sexo. Qué tal si no permitiéramos a las personas cambiar el apellido en el certificado de nacimiento para atemperarlo a su nueva realidad. Qué tal si permitiéramos la discriminación contra las personas heterosexuales.

La mayoría no puede imponerle a la minoría sus creencias. De hecho, para eso está la democracia, para garantizar los derechos iguales a cada uno de sus ciudadanos, ya sea una sola persona o cuatro millones de personas.

Si fuera por lo que dice la mayoría, el matrimonio reservado para la familia de padre y madre con hijos no tendría derechos, ni protecciones. Si fuera por lo que dice la mayoría, el matrimonio interracial no se hubiese reconocido y las mujeres continuarían siendo propiedad de sus maridos.

Lo que en un momento era ley porque lo dictaba la mayoría, tuvo que inevitablemente convertirse en el reconocimiento de los derechos de todos, la igualdad ante la ley.

Es una obligación del Estado erradicar todo tipo de discrimen y no perpetuar la desigualdad contra las personas lesbianas, gay, bisexuales, transgéneros y transexuales, olvidando convenientemente la célebre frase de don Eugenio María de Hostos, “siendo iguales los deberes, son iguales los derechos”.

Nosotros ya pagamos contribuciones y tenemos todos los deberes, por lo que es injusto, inconstitucional e inmoral que se nos nieguen los mismos derechos.

Merecemos los mismos derechos y protecciones que gozan nuestros hermanos heterosexuales, como sabiamente exigen Toñi Mújica, mi Papá, y Alicia Burgos, mi Mamá: “Nosotros exigimos para nuestro hijo gay los mismos derechos que tienen nuestros tres hijos heterosexuales. Ninguno de nuestros hijos es mejor que el otro, todos son iguales y de manera igual tienen que ser tratados”.

Nuestro Pueblo no tolera los discrímenes infundados. El prejuicio y la ignorancia no pueden constituir fundamento jurídico para la negación de la plenitud de derechos humanos y civiles a ningún sector de nuestra sociedad. Puerto Rico debe unirse, por tanto, a la clara tendencia mundial hacia la protección de todas las personas, incluyendo a las minorías sexuales y de género.

Señores legisladores, señoras legisladoras, cuando juramentaron su posición lo hicieron con la mano puesta en la Biblia, jurando defender la Constitución. No lo hicieron con la mano en la Constitución, jurando defender la Biblia.

Esta Asamblea Legislativa tiene que legislar para que la igualdad no sea una utopía, tiene la obligación constitucional e ineludible de hacerla realidad; tiene la oportunidad de crecerse ante los tiempos, de hacer historia y convertirse en custodio de nuestros más altos valores de igualdad y de justicia; y tiene la oportunidad de demostrar que Puerto Rico no puede ser sólo para algunos, sino que Puerto Rico tiene que ser para todos y todas.

Nosotros somos tan humanos como lo son ustedes. Somos tan dignos como lo son ustedes. Somos tan ciudadanos como lo son ustedes. Somos tan iguales como lo son ustedes. Somos tan puertorriqueños como lo son ustedes.

Señores legisladores, señoras legisladoras, hagan lo justo, hagan lo correcto: hagan valer la igualdad ante la ley de todos los seres humanos. Todos somos todos.

Tenemos esperanza en que ustedes harán lo justo porque sabemos que a fin de cuentas, la justicia siempre prevalece. Es un hecho inevitable que al final del camino, Puerto Rico será para todos y todas.

La igualdad es un hecho inevitable.

Muchas gracias.