Jamás pensé que iba a pronunciar esta frase, pero es que Brad Pitt y yo tenemos algo en común… si, aunque no lo creas. Y es que aunque de maneras muy distintas, Brad y yo, luchamos por la igualdad en el matrimonio para las parejas del mismo sexo. Ya ustedes conocen de mi lucha, pero tal vez no se han enterado que en estos días, Brad anunció su donativo por $100,000 a la campaña para derrotar la propuesta enmienda constitucional en California que eliminaría el derecho al matrimonio para las parejas del mismo sexo. Sí, Brad dió de su fortuna para combatir un intento muy similar a la infame Resolución 99 en Puerto Rico.
Al hacer el anuncio de su donativo, Brad expresó que lo hacía: «porque nadie tiene el derecho de negarle a otro su vida, aún cuando no estén de acuerdo entre sí. Porque todos tienen el derecho de vivir su vida como lo deseen si no se le hace daño a otros. Y porque la discriminación no debe tener lugar en Estados Unidos. Mi voto estará en favor de la igualdad y en contra de la Propuesta 8».
Lo confieso, siempre he tenido un ‘crush’ con Brad, pero al saber de su incondicional apoyo a la igualdad de derechos para las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT) — ese ‘crush’ se convirtió en admiración. Tan grande es el apoyo a nuestra igualdad que Brad y Angelina Jolie anunciaron, hace algunos meses, que no se casarán hasta que las parejas del mismo sexo en todo Estados Unidos tengan el derecho al matrimonio.
Brad y Angelina se unen a una infinidad de artistas y celebridades que se han unido al reclamo de derechos iguales para las comunidades LGBT. En Puerto Rico, me vienen a la mente: Yolandita Monge, Ednita Nazario, Denise Quiñones, Melina León, Johanna Rosaly, Glenn Monroig, Calle 13, Dayanara Torres, Gisselle, Sunshine Logroño, Ivy Queen, Víctor Alicea, Carmen Nydia Velázquez, Julián Gil, Noris Joffre, y si sigo, no termino…
La solidaridad de la clase artística con nuestras comunidades LGBT tiene sus raíces en un conocimiento de primera mano de lo que son nuestras vidas, de quienes somos, de nuestra lucha por ser tratad@s con respeto. Hemos estado con ell@s, apoyando y colaborando en sus proyectos, ahora ell@s reciprocan ese amor. Es que lo he dicho antes y lo repito ahora, cuando la gente nos conoce, cuando saben de nuestras historias, cuando se adentran en los corazones de los demás, descubren que es mucho más lo que nos une que lo que nos diferencia…








