Las mujeres negras en mi vida… parte IV

Como si faltara poco, se me olvidó a una querida amiga e incansable luchadora por los derechos de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT). Sol Gomila es de las activistas que están siempre trasbastidores, pero que luchan como nadie por nuestra gente.

Sol es una mujer imponente, leal, solidaria, respetuosa y dinámica, con un sentido del humor inigualable. Mantiene una lista cibernética parecida a la lista de PRparaTODOS y además es voluntaria de muchas organizaciones que luchan por nuestros derechos.

Como Sol existen miles de mujeres negras, que desde el anonimato, luchan por un Puerto Rico Para Tod@s. Gracias Sol por llenar mi vida de tanta luz…

Espero que ya no se me quede ninguna y si se me queda, que sepan todas las mujeres negras de esta patria y del mundo, que les agradecemos sus aportaciones de corazón. Gracias a Victoria, Mercedes, Elsa, Nana, Dennisse, Mamá Ana, Palmira, Carmen, Samiya, Ana Irma, Margarita, Tanya, Sandra y Sol, y a todas las mujeres negras por amar incondicionalmente a nuestra patria y a nuestras comunidades. Puerto Rico, el mundo les debe mucho a cada una de ustedes. Gracias por inspirarnos con sus vidas…

Las mujeres negras en mi vida… parte III

Ay, ay, ay… siguen apareciendo las mujeres negras que han aportado a mi vida. Mientras sigo pensando en las mujeres negras que han sido parte de mis vivencias, me acordé de una amiga de esas que uno tiene pegaditas al corazón, que ha sido para mi una inspiración y es alguien a quien admiro profundamente. Como usualmente nos pasa, por tenerla tan cerca de mi, no me acordé de ella hasta hoy.

Sandra Rodríguez Cotto, periodista y ahora socia fundadora de Avant Communications Consultants, llegó a mi vida al hacerme una entrevista acerca de mi candidatura a la Legislatura de Puerto Rico mientras ella era reportera de El Nuevo Día.

Sandra es una de las personas que llegan a la vida de uno e instantáneamente uno siente una conexión profunda, como si nos conociéramos de toda la vida. Siempre recuerdo con mucho amor un mensaje que Sandra me envió diciéndome que ella había entrevistado a miles de personas, incluyendo a muchas figuras públicas importantísimas, pero que nunca había conocido a alguien como yo.

Sandra me ha enseñado con su vida que hay que luchar por sus sueños, por una vida más justa y que el discrimen se le pasa por encima. Que nada, ni nadie te puede robar tus sueños y que la historia está llena de las experiencias de l@s valientes.

Sandra, junto a William, su esposo, hacen una pareja hermosa. William también se ha convertido en mi hermano, mi compadre y mi amigo. William tiene una sensibilidad y un amor por la vida maravilloso. Tienen una hija espectacularmente hermosa, inteligente y con un carisma indescriptible. Mariela Denise es la estrella en el camino del que la encuentre en su paso.

Pues resulta que el amor incondicional que tanto Sandra y William han tenido conmigo ha llenado mi vida de mucha alegría y esperanza de que podemos trascender aquellas pequeñas cosas. Porque ellos como heterosexuales han entendido que las diferencias son para celebrarse, respetarse y validarse.

Nuevamente le doy las gracias a todas las mujeres negras, especialmente a Victoria, Mercedes, Elsa, Nana, Dennisse, Mamá Ana, Palmira, Carmen, Samiya, Ana Irma, Margarita, Tanya y Sandra. Les doy las gracias por enseñarme con sus vidas a tener esperanzas en la humanidad. A entender que es mucho más lo que nos une que lo que nos diferencia. A luchar por que la justicia, la igualdad y la libertad sean nuestros mayores y mejores valores.

Qué viva la aportación de la mujer negra en la vida de tod@s nosotr@s.

Las mujeres negras en mi vida… parte II


Luego de escribir acerca de las maravillosas mujeres negras que han inspirado mi vida, me di cuenta que todavía me quedaban varias mujeres negras que también han aportado significativamente en mi vida.

Por ejemplo, Ana Irma Rivera Lassén, presidenta de la Comisión de la Mujer del Colegio de Abogad@s, entre muchas otras posiciones y aportaciones. Ana Irma ha sido una verdadera inspiración para aquell@s que creemos en la justicia y en la libertad individual y colectiva. Ha sido pionera en la lucha por los derechos de las mujeres, de las comunidades excluídas y de tod@ aquel/lla que necesite de una voz poderosa en su defensa.

La Reverenda Margarita Sánchez, directora ejecutiva de Amnistía Internacional, ha sido una valiente luchadora en contra del discrimen por orientación sexual e identidad de género. Este movimiento le debe mucho al entregarse ante el Estado para que la arrestaran por violar el Artículo 103 y luego convertirse en una de las demandantes del caso que el Supremo negó su legitimidad.

También, la que fue mi jefa y ahora mi amiga en LLEGO, la defunta Organización Nacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgéneros Latin@s. Tanya Headley, una mujer afroamericana con descendencia panameña, me enseñó con su infinita paciencia y su tenacidad que la dignidad del ser humano es inviolable y que hay que luchar por la justicia en cualquier espacio.

Así que a Victoria, Mercedes, Elsa, Nana, Dennisse, Mamá Ana, Palmira, Carmen, Samiya, Ana Irma, Margarita y Tanya les doy las gracias por ayudarme a ser el hombre que soy. Les agradezco, en nombre de tod@s nosotr@s por abrir caminos de entendimiento, por iniciar senderos de libertad, por encaminarnos hacia la justicia, por guiarnos a la igualdad.

Las mujeres negras en mi vida… parte I

Las mujeres negras han tenido un papel esencial en mi vida… y como estamos acabando el ‘Black History Month’, quiero rendirles un merecidísimo homenaje. Aparte de que como tod@ buen@ puertorriqueñ@, tengo sangre negra corriendo por mis venas y por lo tanto, me siento parte de esta herencia africana.

Desde que tengo uso de razón, las mujeres negras han estado muy presentes en mi vida. Mientras iba creciendo, dos mujeres negras de Piñones ayudaron a mis padres en nuestra crianza. Victoria y Mercedes, dos hermanas, nos cuidaban cuando salíamos del colegio y nos mimaban, nos regañaban, nos daban nalgadas si nos portábamos mal y nos amaban. Aprendí a admirar de ellas su tenacidad, su integridad, su humildad y su nobleza. Mercedes y Victoria, al integrarnos a sus vidas y a sus entornos, nos recordaban que la vida es mucho más que nuestro entorno particular. Y empecé a mirar la vida desde otros ojos y me di cuenta que existe mucha desigualdad en nuestro mundo.

Estas mujeres inteligentísimas, trabajadoras, honestas, comprometidas y nobles no tenían las mismas oportunidades que he tenido. Por su color de piel, por ser mujeres, por vivir en Loíza, por el racismo. Desde pequeño entendí que este no era un mundo justo, pues yo era privilegiado y ellas tenían que luchar el doble para sólo poder sobrevivir.

Aún así, la manera digna de conducirse a través de la vida de Mercedes y Victoria me hizo entender, a una edad muy temprana, que tenía que agradecer ciertos privilegios, pero que la riqueza se consigue cuando uno es rico en alma, espíritu y corazón.

Luego, cuando mis abuel@s maternos se enfermaron llegaron a nuestras vidas, dos mujeres negras dominicanas que llenaron nuestras vidas de amor y esperanza. Elsa y Nana cuidaron con un amor incondicional a mis abuel@s. Pero al mismo tiempo, nos dieron amor a manos llenas. El dejar su patria para tratar de buscar un mejor mañana para ellas y sus familias, me hizo consciente de las desigualdades económicas que aún persisten en nuestro mundo y como los seres humanos hacen lo imposible por defender y hacer valer su dignidad.

Elsa y Nana se entregaron incondicionalmente a cuidar de mis abuel@s, pero también se encargaron de entrar en nuestras vidas como parte de la familia. Su entrega a su trabajo era sólo superada por su capacidad de amar y servir a los demás. Su fortaleza y su esperanza de un mañana mejor no dejan de asombrarme al día de hoy.

En uno de los momentos más difíciles de mi vida, unas angelitas negras me recogieron y me levantaron y me amaron. Dennisse y su Mamá, Ana, a quien también llamo Mamá… me dieron el amor que me inspiró a seguir luchando con esperanza.

Dennisse se convirtió en mi mejor amiga y en mi comadre, cuando me regaló la oportunidad de bautizar a su hijo y mi primer ahijado, Deangelo, y Mamá se convirtió en mi madre negra. Viví con ellas por un buen tiempo y estuvieron conmigo en las buenas, pero sobre todo en las malas. Una mirada basta de parte de cada una de ellas para transmitir su amor y un solo gesto es necesario para saber que estarán incondicionalmente con uno. Así, con su infinita sabiduría me daban fortalezas para luchar y luchar y luchar.

Ya más crecidito llegaron a mi vida dos mujeres luchadoras… dos activistas de derechos humanos reconocidas por su gran labor social. Palmira Ríos, la presidenta de la Comisión de Derechos Civiles y Carmen Villanueva, la presidenta de la Coalición de Líderes Comunitarios de San Juan, llegaron para enseñarme que no sólo se lucha por la dignidad personal, sino por la dignidad de tod@s.

Su entrega y su pasión por los derechos de tod@s… me motivan día a día a no olvidarme que esta lucha no es una lucha aislada, sino una lucha por la dignidad de todos los seres humanos.

Y ahora, en mi nuevo trabajo… Samiya, una mujer afroamericana me ha tocado el corazón. Es mi jefa, pero se ha convertido en mi amiga. Su sensibilidad y su visión de una vida más justa para tod@s… me dirigen en este nuevo camino en el exilio.

Sin lugar a dudas, la aportación de las mujeres negras en mi vida ha sido esencial, sino crucial, sino trascendental en mi vida. Me han enseñado tanto, me han amado tanto, me han dado tanto. Estoy seguro que no ha sido sólo a mi a quienes han tocado. Sino que éstas mujeres negras, al igual que miles y miles y miles de mujeres negras a través del mundo, nos inspiran, nos dan esperanzas, nos recuerdan nuestras raíces, nos enseñan, nos recuerdan que todavía queda mucho camino por recorrer para que la igualdad, la justicia y la libertad sean una realidad.

En honor a estas maravillosas mujeres negras y en honor a nuestra herencia africana, hagamos esfuerzos conscientes por la igualdad, la justicia y la libertad para tod@s…

El amor…

Soy de l@s que cree que el amor todo lo puede…

Y cada día que pasa, lo compruebo.

Mañana llega a la ciudad de Nueva York, mi ex-compañero Leo. Pasaremos una semana juntos con el amor que siempre nos ha unido. Y es que aunque haya terminado nuestra travesía por la vida juntos, nuestro amor permanece intacto.

Y es que lo que nace del amor, sólo puede culminar en amor.

Además de esta hermosa historia de amor, nuestras relaciones de pareja entre personas del mismo sexo son la muestra más auténtica, más poderosa, más sublime del amor.

Porque aunque hayan muchas personas que pongan en duda nuestro amor, que lo confundan con sexo, que piensen que las enfermedades de transmisión sexual son exclusivas de nuestras comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT) [verdad ZONAi???]…

La realidad de nuestras historias es que el amor es tan poderoso, tan auténtico, tan real que trasciende todo este ataque continuo a nuestro amor.

Porque nuestro amor prevalece aún en contra de la oposición de la sociedad.

Porque nuestro amor prevalece aún en contra del qué dirán.

Porque nuestro amor prevalece aún en contra de la falta de reconocimiento por parte del Estado.

Porque nuestro amor prevalece aún en contra de la oposición de l@s mal llamad@s cristian@s.

Porque nuestro amor prevalece aún en contra de la incomprensión de la gente.

Porque nuestro amor prevalece aún en contra de la falta de derechos.

Porque nuestro amor prevalece aún en contra de que algun@s piensen que sólo nos interesa el sexo.

Porque nuestro amor prevalece aún en contra de todo.

Y es que día a día tenemos que probar nuestro amor, tenemos que recordarle a la gente que nos amamos, que nos cuidamos, que nos entendemos, que somos una familia.

Y espero vivir para ver el día en que esto no sea así… que ya no tengamos que luchar contra todo para que nuestro amor sea reconocido por la sociedad. Porque no hay duda que es amor, pero no es justo que tengamos que luchar tanto por nuestro amor.

Qué maravillosa muestra de amor. Que nuestro amor prevalezca a tanto. Que querramos luchar por seguir unid@s aún con tanto en contra. Que luchemos por entrar a una institución que tiene que ser atemperada para que realmente se convierta en una unión entre dos personas iguales. Que batallamos día a día para que tan siquiera se nos considere como lo que somos… una familia.

Y lo hacemos con amor y por amor… porque el amor todo lo puede.

Y el amor vencerá… y seremos iguales.

Salir del clóset, libera…

Salir del clóset, libera.

No hay mejor sensación que sentirse libre. Es por lo que lucho Coretta Scott King y por lo que debe luchar cada ser humano en su vida individual. Viendo hoy el funeral de la viuda de Martin Luther King y la activista de derechos civiles por sus propios méritos, me reafirmé en mi teoría de que para ganar la lucha por los derechos de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT), debemos salir del clóset y liberarnos.

No hay acto más noble, ni más moral que sentir orgullo de ser.

Aún cuando reconozco lo difícil que es salir del clóset, aún cuando reconozco que no todo el mundo tiene las herramientas para salir del clóset, aún cuando reconozco que much@s justifican su clóset… tengo que reconocer que cualquier razón que se presente no es lo suficientemente válida para que una persona tenga miedo de ser quien es.

No hay razón en el mundo para que una persona no pueda desarrollarse en su máximo potencial, mirando de frente al sol, siendo reconocido por quien se es y no por quien escoge para compartir su vida.

No hay razón en el mundo para que una persona no pueda vivir su vidad a plenitud.

No hay razón en el mundo para que una persona no pueda gozar los mismos derechos que el resto de las personas, sólo porque tiene una orientación sexual y/o una identidad de género que no es reconocida por el Estado.

No hay razón en el mundo para que una persona no pueda vivir en libertad.

No hay razón.

Coretta lo describía con claridad cuando repetía las palabras de su compañero de vida: “una injusticia en alguna parte del mundo es una amenaza a la justicia en cualquier parte del mundo”.

Y es que las personas negras no lograron su emancipación de la esclavitud sin una lucha. Las mujeres no lograron el derecho al sufragio sin una lucha. Las parejas interraciales no lograron derrumbar las leyes que prohibían su amor sin una lucha. Las escuelas en los Estados Unidos no dejaron de ser segregadas sin una lucha. Las personas negras no iniciaron su movimiento hacia la integración plena sin una lucha.

Imagínate si Rosa Parks hubiera cedido su asiento a un blanco. Imagínate si Stonewall nunca hubieses ocurrido. Imagínate si las decisiones judiciales que han otorgado derechos, no hubiesen sido emitidas.

Es injusto y es inmoral que todavía exista el clóset.

No hay razón que lo justifique. Porque no habrá manera en el mundo en que nos reconozcan nuestros derechos si no damos el frente, si no mostramos quienes somos, si no exigimos lo que nos corresponde. Y eso se pide de frente, con orgullo, con dignidad, con valentía y con visibilidad.

No pido que la gente salga corriendo a los medios de comunicación a decir que son miembros de las comunidades LGBT. No pido que se conviertan en activistas en el frente de batalla, sino en activistas en sus entornos, en el entorno de cada cual. Que nuestras familias, nuestr@s amig@s, nuestr@s vecinos, nuestr@s compañer@s de trabajo y de estudio escuchen nuestras historias, conozcan nuestras vidas, vean nuestras caras, para que puedan comprender que somos seres humanos.

Seres humanos valios@s, que merecemos vivir, que merecemos los mismos derechos, que merecemos amar, que merecemos libertad.

Somos miles y miles de hombres y mujeres que aportamos a la sociedad, que amamos, que vivimos, que respiramos el mismo aire… respiremos al aire libre. No dentro de un clóset… respiremos en libertad.

Porque no hay acto más noble, ni más moral que sentir orgullo de ser… orgullo de ser quien se es.

La inmoralidad del clóset…


Tengo que continuar escribiendo sobre el clóset y cómo nos afecta.

Es un tema controversial y delicadísimo por demás, pero tengo que hacerlo.

Como escribí anteriormente, nunca he estado en el clóset y respeto a aquell@s, que por razones muy válidas, permanecen dentro del armario.

Pero tengo que expresar el daño tan desastroso que tiene el clóset no sólo para la persona que se mantiene allá adentro, sino a nuestras comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT).

Es inmoral mantenerse en un clóset…

Es inmoral porque demostramos que tenemos miedo, que somos menos, que a la menor provocación pueden chantajearnos con nuestra orientación sexual y/o nuestra identidad de género.

Es inmoral porque le damos permiso a otr@s para que nos ataquen, para que nos humillen, para que se burlen, para que nos nieguen derechos.

Es inmoral porque le hace daño, un daño de proporciones gigantescas, al que se esconde dentro del clóset.

Es inmoral porque no permite que vivamos en libertad.

Es inmoral porque no hay acto más noble, ni más moral que sentir orgullo de ser.

Hay que ser valientes, hay que defender nuestra dignidad, hay que reclamar el espacio que nos merecemos. Hay que dar la cara… pues son nuestras caras las que la gente verá y entenderá quienes somos en realidad.

Somos valios@s, somos importantes, somos seres humanos… que merecemos vivir a plena luz del día, con nuestras parejas compartiendo cada parte de nuestras vidas, integrándolas a nuestro entorno, sin apodos, sin miedos, sin escondites.

Espero con ansias que llegue el día en que tod@s caminemos de la mano con nuestras parejas en público; que podamos presentar, sin decir que son nuestr@s prim@s, a nuestras parejas; que nuestras aportaciones sean aquilatadas por lo que valen y no por nuestras orientaciones sexuales y/o nuestras identidades de género.

Tenemos un obligación moral con nosotr@s mism@s, pero también con nuestras comunidades LGBT en dar la cara, en mostrarnos tal como somos, en vivir en libertad, en reclamar nuestro espacio, nuestros derechos.

Como nos recordó el joven universitario, Roberto Pastrana, en su carta al presidente de Televicentro para que elimine a la dichosa Comay de su programación: “la igualdad no nos caerá del cielo”…

¿Hasta cuándo señor@s… hasta cuándo?

Hagamos lo que es moral… salgamos del clóset, botemos la llave y no miremos hacia atrás… de una vez y para siempre.

¡Seamos libres!

Para que tengas una idea de cómo salir del clóset… ve a este enlace (cortesía de ManoaMano):

http://eltiempo.terra.com.co/educ/notieducacion/ARTICULO-WEB-_NOTA_INTERIOR-2598044.html

El clóset nuestro de cada dia…

Antes de cualquier comentario que vierta aquí, quiero aclarar que respeto la decisión de cada cual en mantener su clóset.

A mi personalmente me dan claustrofobia los clósets, pero respeto a aquell@s que han tenido que recurrir a mantenerse protegid@s allá adentro por el prejuicio que existe en nuestra sociedad.

Sin embargo, quiero expresar algo que se me ha hecho muy claro en estos días…

Nunca he estado en un clóset, nunca. Hay veces que he pensado si debo hablar sobre mi orientación sexual en lugares hostiles y homofóbicos, pero nunca me he metido en el clóset. Creo que es inhumano obligar a una persona a no vivir en libertad, a tener que esconder parte de su identidad, a sentirse avergonzad@ de quien se es.

Entiendo a aquell@s que por el prejuicio, la homofobia, el discrimen… se meten en ese lugar protegido. Respeto su decisión, pero no la comparto.

Siempre me he ganado el respeto de la gente, porque he sido honesto acerca de mi orientación homosexual. Aún aquell@s que no toleran mi identidad, me respetan. Esa ha sido mi experiencia.

Cuando nos metemos en un clóset, les damos permiso a otr@s para que nos definan. No damos nuestra verdadera cara y no nos presentamos honesta y abiertamente a la sociedad. Mostramos de alguna forma que nos sentimos avergonzad@s, que somos inferiores, que no merecemos vivir en libertad. Y precisamente de esa debilidad se alimentan los ataques a l@s que somos objetos.

De nuestro miedo, de nuestra verguenza, de nuestro escondite.

Bajo ningún concepto justifico el prejuicio, todo lo contrario, lo condeno. Lo que quiero decir es que esta gente ignorante y prejuciada se aprovecha de nuestra debilidad para atacarnos. Porque piensan que nos quedaremos callad@s por miedo al qué dirán, por miedo a que nos descubran, por miedo a perder nuestros trabajos o nuestras familias o nuestr@s amig@s, por miedo a la homofobia.

Por eso debemos ser fuertes, reafirmarnos en nuestra identidad y reclamar el espacio que merecemos.

Porque merecemos ser felices, viviendo de cara al sol, cogiéndole la mano en público a nuestras parejas, gozando del reconocimiento del amor de nuestras parejas de parte del Estado, de nuestras familias y nuestr@s amig@s. Porque merecemos vivir en libertad. Porque merecemos ser tratad@s con el respeto a nuestra dignidad. Porque merecemos que nuestras diferencias sean respetadas, así como la igualdad sea una realidad.

Todo lo contrario ocurre cuando vivimos mirando al sol, orgullos@s de nuestra identidad, respetuos@s de los demás. La gente nos respeta, nos acoge, nos acepta.

En todo lugar que he trabajado, en toda actividad que me he presentado, en todo sitio que he visitado, siempre he sido yo… Pedro Julio Serrano. Nunca he escondido mi realidad como hombre gay puertorriqueño y espero jamás negarla. Mi familia me ha aceptado, mis amig@s están a mi lado siempre, los demás seres humanos me han respetado, siendo un hombre abiertamente gay.

Y es que cada oportunidad que tengo me reafirmo en mi identidad… porque no hay nada más noble, ni más moral que sentir orgullo de ser.

Orgullo de ser gay.Orgullo de ser puertorriqueño. Orgullo de ser humano.

El líder lleva su corazón en la mano…


El líder lleva el corazón en la mano…

Ayer fue uno de los días más felices desde que llegué a la ciudad de Nueva York. Y dirán, pero si él ha estado contentísimo desde que llegó… qué le hace decir que fue el día más feliz…

Pues que una líder a quien quiero, respeto y admiro me mostró como lleva su corazón en la mano…

Rosie Méndez, quienes ya conocen por otros blog que he escrito, la Concejal de la Ciudad de Nueva York ayer me enseñó que guardaba en su bolsillo un regalo que le dí el día de su inauguración.

Hace muchos años un jovencito se me acercó y de su bulto sacó una bolsita. Dentro de esa bolsita había un corazón de mármol rosado y me lo entregó. Ricardo me dijo que él había tenido ese corazón guardado para entregármelo pues él presentía que algún día se encontraría conmigo. El me quería regalar ese corazón en señal de agradecimiento por mi activismo, por mi lucha en favor de la dignidad de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT) puertorriqueña.

Ricardo me contó que un día, mientras tod@s en su familia, estaban reunidos en la sala de su casa disfrutando de la televisión, vieron un programa de en el cual me entrevistaban. Luego que finalizó, su papá se le acercó y le dijo: «Hijo… te amo y te amaré siempre y te acepto porque este muchacho me acaba de enseñar, al contar sobre el amor que su familia le tiene, que cuando se ama, hay que aceptar. Así que dejo atrás toda mi ignorancia… ahora sólo hay espacio para el amor».

Y Ricardo quería agradecerme con este corazón todo lo que logré con mi historia de amor y porque él notaba que mi lucha brotaba de lo más profundo de mi corazón… Este corazón de mármol lo guarde conmigo y nadie, pero nadie supo de él… hasta que el día de la inauguración de Rosie a su puesto en el Concejo Municipal de Nueva York se lo entregué para que ella tuviera fuerzas para la batalla que libra día a día.

Ayer Rosie sacó de su bolsillo la bolsita y me enseñó el corazón. Me dijo que desde el 2 de enero, cuando se lo entregué, ella lo lleva consigo todo el tiempo. Cuando siente miedo, o tiene dudas, o quiere fuerzas… ella saca el corazón y lo pone en su mano para agarrar toda la energía de amor que tiene ese pequeño corazón.

Y es que el líder, la líder de corazón… siempre lleva el corazón en la mano. Siempre hace toda su lucha motivad@ por el amor. Siempre se deja guiar por la fuerza poderosa del amor.

El verdadero líder no tiene agendas personales… sólo tiene en su mira el bienestar común. Sólo tiene espacio para el amor. Sólo deja que su gente sea el que lo haga líder. Porque hay much@s que se autoproclaman líderes… pero no tienen gente que los siga.

Yo he sido muy afortunado… a diario recibo decenas, a veces cientos, de mensajes, llamadas y encuentros con personas que agradecen mi lucha, me motivan a seguir adelante, me piden consejos, me piden su ayuda, se identifican conmigo, me dan la mano, me respaldan, me siguen, me respetan, me aman.

Como por ejemplo estos mensajes que he recibido recientemente:

Saludos!!!! Quiero que sepas que al leer este relato me senti tan identificado contigo que no pude evitar las lágrimas. Gracias por hacerme recordar con tu lucha y ejemplo que yo también merezco vivir y ser feliz… Gracias y un abrazo fuerte, Elliot

Tú eres uno de nuestros tesoros y es mayormente por el gran ser humano que eres, tan honesto y dedicado a tu comunidad y a tu patria. Para mi es una satisfacción bien grande ser tu amigo y poder ayudarte en todos esos proyectos tan importantes que haces para nuestra comunidad. Eric

Es un honor para mí que nuestra comunidad homosexual te tenga a tí como un ejemplo para emular. Mari

Te escribo para felicitarte mil y una vez por tu positivismo ante la vida, el cual nos ayuda a todos a ver la vida de una mejor manera.Pues con muchas personas mas con tu espíritu de vida, este mundo sería otro! Fernando

Felicidades, pues te admiro con el valor y ímpetu que corres tu vida. Quisiera tener una pizca de tus brios. Un beso, Karlo.

La verdad, a veces, la vida nos da sorpresas, y si no es por que leo, lo que con dignidad y fortaleza expresaste en tu email de cumpleaños, no me habría enterado. Sabes, desde que te conocí me caistes tan bien, que me pregunte, este hombre tiene algo en él que me agrada, hoy me dí cuenta de lo que es, es tú corazón, tú bondad, tú entrega por lo justo y tu alma transparente. Hoy me quito el sombrero ante un gran hombre, y yo como José también te digo, que te amaré por siempre, Adelante y sabes que me uno a tu lucha por nuestros derechos. Te amo, Alexandra Delgado

Muchas Felicidades! Espero que muchos Pedro Julio sigan tu ejemplo y puedan hacer y disfrutar su vida responsablemente, luchar en lo que creen, siguiendo el ejemplo que les has dado. Lamentablemente yo no tuve ese ejemplo. Recuerda siempre esto que El Quijote le dija a Sancho «Perros ladran Sancho, señal de que cabalgamos». Sigue como un Quijote batallando los molinos de las injusticias y el discrimen. Que cumplas muchos más. Noel

Nosotros los periodistas trabajamos con tanta gente que pocas veces profundizamos sobre la persona del otro lado de la grabadora. Pero todo en la vida tiene excepción y tú para mí eres de esas excepciones que uno considera realmente bendiciones de la vida. Donde quiera que estés, sé que serás el ángel de todo el que te rodee. Admiro, no sólo al activista maravilloso y respetuoso que eres, admiro al ser humano especial que vi en tus ojos desde el primer día en que te entrevisté. Sigue con tus luchas y con tu fe. Denise

Sé que la semilla que sembraste por un Puerto Rico mas justo, mas libre, ha germinado en esperanza en muchos corazones. Hay que tener fe de que otr@s tomaran el estandarte y continuaran la marcha hacia la victoria. Tu energpia, tu visión, tu entrega, tu capacidad de liderazgo, y tu sabiduría seran una enorme aportación a la lucha por la igualdad. Espero que tus nuevos compañeros de trabajo sepan apreciar el anorme regalo que han recibido al escogerte a ti. María Cristina

Comencé a recibir tus correos electrónicos desde que te uniste a la Coalición Contra la Pena de Muerte, porque yo soy una de las abogadas que esta colaborando en el Comité de Cabildeo representando a la Comisión de Derechos Humanos del Colegio de Abogados. Desde que me dijeron que serías parte del grupo me alegró mucho el poder tener la oportunidad de trabajar contigo. Por cosas del destino, nunca coincidimos, y ahora que recibo esta carta tan hermosa con la noticia de que te vas de Puerto Rico, sentí la necesidad de comunicarte mi reacción al leerla. Desde que comencé a leer el primer párrafo solo podía repetir: ¡Que pena! ¡Que pena el no haber podido conocerte! Es que, a veces, uno piensa que la gente estará allí siempre y deja pasar oportunidades importantes de compartir con gente valiosa que luego, por giros de la vida, pierde.Nunca nos cruzamos, nunca nos conocimos, y ahora que te vas a explorar esos nuevos rumbos y me parece tan remoto el poder tener la oportunidad de trabajar juntos, quise escribirte esta carta porque no quiero perder la oportunidad de decirte que te respeto mucho, que te felicito por tu valentía y te admiro por tu sabiduría en la forma de hacer las cosas, que has hecho grandes aportaciones al país, y que tod@s los puertorriqueñ@s tenemos mucho que agradecerte y que aprender de tu ejemplo. Esa organización a la que te unirás gana un gran luchador y un gran ser humano. Te deseo mucho éxito. Con gente como tu Puerto Rico estará siempre bien representado y tendremos muchas razones para sentirnos bien orgullos@s. Pa’lante siempre, Taína

La batalla es más fuerte y ardua, y que somos pocos los que con honestidad y total entrega la damos. Al irte a NYC estaremos perdiendo una voz de primera fila, sin temer a decirlo, una de las mejores, si no la mejor. Eso también me preocupa… pero adelante… estamos contigo Chenin y Anselmo

No sabes la mezcla de sentimientos que ha creado la noticia de tu partida a NYC. Por un lado, me alegro mucho por tí, pues es una nueva etapa y otros horizontes que estarás recorriendo para tu desarrollo personal y profesional. Además, de que seguirás creciendo respecto a la lucha por el derecho al matrimonio entre parejas del mismo sexo. Sin embargo, por otro lado me apena tu ida, pues, aunque te mantendrás en contacto, y de forma indirecta luchando por los derechos de la comunidad LGBTT en Puerto Rico, se quedará un espacio vacío aquí en esta Isla. No obstante, hay un dicho que dice: «Las cosas vienen porque conviene». Tanto tú como nosotros, ante esta situación particular de tu partida, debemos entender o buscar para qué nos sirve. Estoy segura que todos tenemos algo que aprender, probablemente sea, el que ahora, más que nunca tenemos que ajustarnos los pantalones y alzar nuestras voces de protestas en nuestra lucha. Te deseo y te auguro mucho éxito en tu nueva etapa de vida. Sabes que aquí cuentas con una compañera de lucha y amiga. Cuídate mucho. Ten mucha felicidad y sobre todo mucho éxito. Con mucha sinceridad y respeto, Marilú

Que emotivo! La vida es como un tren que hace escala en diferentes estaciones. Te ha tocado partir a tu proximo estacion. Lo importante es que tu lugar de destino es siempre el mismo: ese lugar donde tod@s somos iguales, donde no somos discriminados ni tratados diferentes por nuestra orientacion sexual; donde nose nos priva del derecho mas fundamental, no de ninguna Democracia, sino ese derecho fundamental a todo Ser Humano: el AMAR AL SER AMADO Y EL SER AMADO POR LO QUE SE ES! Hoy solo cambias de frente pero desde donde estés, se que seguirás con lo que me has demostrado a mi y a tod@s sobre ti. Que no es meramente una lucha o una causa de justicia social en la crees o te identificas… Me has enseñado que lo que te mueve es tu gran conviccion por la dignidad de tod@s, Julizzette

Así es… lo que me mueve es la gran convicción por la dignidad de tod@s, no de algun@s, no de un@s poc@s… de tod@s.

Esta es una muestra de la gente que me respalda… este es mi pueblo. Pero no me respaldan porque les pido que me sigan, sino porque he recogido en mi lucha sus anhelos de paz, sus esperanzas de libertad, sus sueños de amor, he recogido su corazón.

Yo soy activista porque mi gente me ha puesto en ese sitial. Porque he sabido escuchar, porque he sabido amar, porque he sabido defender la dignidad de tod@s. Porque he tenido armas de fuego apuntándome a la cara para tratar de detener mi paso. Porque he tenido que enfrentar a l@s más difíciles enemig@s. Porque he sacrificado mi intimidad para que otr@s puedan vivir en libertad. Porque lo he hecho no porque nadie me eligió, sino porque elegí aceptar mi responsabilidad no sólo por mi bienestar, sino por el bienestar común.

Mi camino se lo debo a mi gente… y en mi caminar, me acompañan las oraciones, los buenos pensamientos, las energías, el cariño, la solidaridad, el amor de toda esta gente que aquí les muestro… pero de miles y miles más que con mi lucha se sienten que no están sol@s.

Y mientras yo tenga su amor… estaré en el frente de batalla para luchar por la igualdad, la justicia y la libertad. Porque no hay nada más noble ni más moral que sentir orgullo de ser.

Orgullo de ser gay. Orgullo de ser puertorriqueño. Orgullo de ser un ser humano. Orgullo de ser un líder en el corazón de mi gente.

Cuando la vida te aprieta…


A veces la vida aprieta tanto… que no puedes ni respirar.

Hace muchos, muchos años – en los momentos en que como joven batallaba para ganar la aceptación de mi familia, la vida me apretó tanto que atenté contra mi vida.

Esta historia la sabían (hasta hoy) muy, pero que muy pocas personas… y se las cuento pues anoche hablando con una querida amiga que lucha con su hijo para que deje su rebeldía, me acordé cuán triste puede ser el hecho que aunque nos aman nuestros padres, a veces se nos olvida que también son seres humanos.

Pero bueno… no les contaré los detalles de este intento de suicidio, pues aún duele mucho.

Pero puedo agradecer que por ignorancia – no logré mi cometido. Y esa ignorancia la perdono, porque me mantiene aquí con ustedes.

Bueno… en el proceso de la vida, me sentí desesperanzado. Me creí por momentos los insultos y los atropellos que día a día nos tira la sociedad en contra de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT).

Me creí el cuento de que era menos, de que no valía, de que era contranatura, de que era pecador, de que era pervertido, de que era un mal ejemplo, de que era inmoral… de que no era un ser humano.

Me creí que merecía morir por ser tan horrible. Y lo intenté… pero fracasé. Tal vez es el único fracaso que celebro.

Esta historia – tan dolorosa – es tan real… pues es la realidad que vivimos día a día miles, millones de personas LGBT. Esta historia se repite tanto… a veces no con el dulce fracaso que yo tuve, sino con la cruda realidad de que miles de jóvenes LGBT se quitan la vida ante el patético atropello de la homofobia.

Y pregunto… ¿hasta cuándo?

Hasta cuándo vamos a permitir que como sociedad – llevemos a miles de jóvenes LGBT a quitarse la vida.

Hasta cuándo vamos a permitir que la sociedad maltrate de tan cruel manera a estos jóvenes que sólo necesitan el amor que nos merecemos tod@s.

Hasta cuándo vamos a echarlos de la casa.

Hasta cuándo los vamos a rechazar.

Hasta cuándo vamos a negarles el amor y la aceptación que no logran allá afuera y que se merecen por ser nuestros hij@s, herman@s, vecin@s, amig@s, compañeros de estudio y de trabajo, nuestr@s compatriotas.

Hasta cuándo vamos a crearles un infierno en su círculo inmediato, en su hogar, en el único lugar que tienen para buscar paz, armonía, amor y su refugio de la homofobia de la sociedad.

¿Hasta cuándo?… ¡¡¡hasta cuándo!!!

NO podemos permitir que sigan matándose jovencit@s porque la sociedad no comprenda sus orientaciones sexuales y/o sus identidades de género.

Basta ya de tanta ignorancia, de tanta incomprensión, de tanta exclusión, de tanto odio, de tanto atropello, de tanta intolerancia.

Tenemos que hacer esfuerzos conscientes por la igualdad… tod@s somos iguales.

Tenemos que hacer esfuerzos conscientes por la justicia… los derechos son para tod@s.

Tenemos que hacer esfuerzos conscientes por la libertad… que tod@s seamos libres de verdad.

Que no se nos pierda una vida más por el desamor. Que no se nos vaya una vida más por nuestra ignorancia. Que no se nos pierda una vida más por nuestra apatía.

Ahora… gracias al amor, a la aceptación y a la vida… ¡¡vivo feliz!! (como la foto elocuentemente demuestra)…

Pero imagínate si yo hubiera tenido éxito en mi intento de suicidio…

Ni tan siquiera quiero imaginarlo…