Coño, basta ya…

Maine Election Day 09 072Es inmoral. Es inhumano. Es vergonzoso. El que una mayoría pueda negarle la igualdad de derechos a una minoría es deplorable, abusivo y el ejercicio más antidemocrático que existe. Esto fue lo que sucedió ayer en el estado de Maine cuando una mayoría simple votó para invalidar la ley que otorgaría la igualdad en el matrimonio a las parejas del mismo sexo. Una ley que fue aprobaba por la Legislatura estatal y convertida en ley con la firma del gobernador del estado de Maine. Fue la primera vez en la historia estadounidense que l@s funcionari@s elect@s hacían valer la igualdad en el matrimonio que nos debe cobijar a todos los seres humanos. Pero con un simple voto, todo cambió.

De nada valió el proceso democrático, malamente diseñado para que se lleven a cabo referéndums que abren la puerta al abuso de la mayoría sobre las minorías. De nada valió que l@s funcionari@s elect@s por mayoría cumplieran con su obligación constitucional de instrumentar la igualdad. De nada valió que miles de personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT), así como heterosexuales que nos apoyan, contaran sus historias y tocaran los corazones de much@s. En esta etapa, el odio y la ignorancia vencieron temporeramente.

Espero que sientan vergüenza. Y si no la sienten ahora, que la sientan pronto. Y si no la sienten pronto, que sus hij@s y descendientes sientan una profunda vergüenza de que sus padres, madres, abuel@s, familiares fueron cómplices en el abuso de una mayoría en contra de una minoría de seres humanos.

¿Qué tal si fuera al revés? Qué tal si fuéramos las personas LGBT la mayoría y pusiéramos los derechos de los heterosexuales a merced del voto popular. Qué tal si hiciéramos campañas llenas de mentiras y falsedades, demonizando a l@s heterosexuales. Qué tal si le quitáramos los derechos que sus funcionari@s elect@s aprobaron bajo la igualdad que promete la Constitución. Qué tal si destruyéramos con cada palabra, con cada voto, con cada acto la inviolable dignidad que nos cobija a tod@s. Tal vez entenderían…

A l@s que aún vivimos una ciudadanía de segunda categoría — con todas las obligaciones pero sin los derechos iguales que merecemos — es hora de encontrar la fuerza para continuar, sin miramientos, sin contemplaciones, sin bajar la guardia ni un segundo. La dignidad que protege la Constitución no permite excepción: es inviolable. La igualdad que promete la Constitución es clara: nos incluye a tod@s.

Sé que el día llegará en que tod@s seamos tratad@s iguales porque es inevitable; pero en lo que llega, ¡como duele! Duele saber que nuestros derechos están en las manos de otras personas que no saben lo que es vivir sin las protecciones que tienen ell@s. Duele saber que aún no se reconoce de que nuestras vidas son tan valiosas como las de l@s heterosexuales. Duele saber que la inequidad sigue mostrando su horrible cara en esta sociedad que se jacta de la libertad que promulga.

A es@s que nos niegan la igualdad que merecemos, a es@s que nos atacan por nuestra orientación sexual o identidad de género, a es@s que laceran no tan sólo nuestra dignidad sino la propia… les digo: ¡Coño, basta ya! Somos seres humanos…

El proyecto de adopción tiene que ser vetado por el gobernador…

logo-prpt1El activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano retó al gobernador Luis Fortuño a poner la acción donde puso su palabra y la de su administración y que vete el proyecto para agilizar el proceso de adopción de ser aprobado con enmiendas discriminatorias e inconstitucionales. “Es momento para que Fortuño y su administración demuestren que ponen la acción donde empeñan su palabra. De aprobarse esta medida con enmiendas discriminatorias — si es inconstitucional esta medida — la única acción posible es el veto”, sentenció Serrano.

Mientras la Legislatura se apresta a discriminar, el gobernador recientemente indicó que la orientación sexual del padre o la madre adoptante no puede ser impedimento para adoptar un niño o una niña. Fortuño expresó claramente que “la ley no mira qué tú haces en tu privacidad, la ley lo que tiene que mirar es si esta persona o personas son una alternativa de vida para un niño, eso es lo que tiene que mirar”. Además, su secretaria de la Familia Yanitsia Irizarry indicó hace unas semanas que una enmienda para especificar que las parejas del mismo sexo no pueden adoptar es inconstitucional por tratarse de una ‘cláusula discriminatoria’.

“Al incluir disposiciones en una ley para agilizar el proceso de adopción para que sólo se reconozcan las adopciones que cumplan con los estatutos locales, así como dándole prioridad a los matrimonios, están discriminando abierta y descaradamente atentan en contra de las parejas del mismo sexo y heterosexuales que conviven sin casarse, así como en contra de las personas solteras, lo que hace inconstitucional el proyecto y que de ser aprobado como está, tiene que ser vetado”, aseveró Serrano.

“Parece mentira que haya que recordarle una vez más a los legisladores sobre su obligación constitucional de instrumentar la igualdad, no actuar para negarla. Esa igualdad incluye a las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros, así como a las parejas del mismo sexo y heterosexuales que conviven sin casarse. Parece mentira que haya que recordarle a los legisladores que hay una claúsula en la Constitución estadounidense que se conoce como ‘entera fe y crédito’ que obliga a cada estado y territorio a respetar los actos públicos, récords y procedimientos judiciales de otros estados y territorios”, sostuvo el portavoz de Puerto Rico Para Tod@s.

“Si finalmente el proyecto se aprobara con dichas enmiendas discriminatorias, no tan sólo sería inconstitucional, sino que la Legislatura y el Gobernador serían directamente responsables del atentado contra la salud, la seguridad y el bienestar de miles de niños que quedarán sin un hogar y sin una familia que los crie. Las enmiendas presentadas por el Senado claramente son discriminatorias en contra de las parejas del mismo sexo y heterosexuales que conviven sin casarse que se verán afectadas con la acción del gobierno de descartarlas como potenciales padres y madres”, concluyó Serrano.

El odio nuestro de cada día…

ESCENA AHOGADO 1.JPG«¡Muévete, maricón!» Ese fue el grito de un individuo que iba en bicicleta mientras iba llegando a la esquina de la calle en la que vivo. Mi reacción inicial fue de pánico, pues esas palabras las había escuchado ya mientras cuatro individuos me cortaban el paso en la carretera e intentaban matarme. Esas palabras cargadas de odio, homofobia, machismo y maldad retumbaban en mis oídos, mientras miraba a ver quién era. Me percaté de que había un policía en la esquina, por lo que envalentonado le grité al homofóbico: «¿Por qué no vienes y me lo dices aquí, cobarde?» El tipo miró pero no se atrevió a llegar hasta donde yo estaba. Cobarde al fin, como tod@s l@s cobardes que escupen su homofobia.

Y mientras, aún no se esclarecen los claros crímenes de odio en contra de personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros (LGBT) por prejuicio en contra de nuestra orientación sexual o identidad de género. El más reciente caso es el de un hombre que fue asesinado hace seis días y ni tan siquiera su cuerpo ha sido reclamado. La foto que acompaña esta entrada es de la pared en la que brutalmente fue asesinado este joven de entre 22 a 28 años de edad. Hoy recibí llamadas de la Comisión de Derechos Civiles para investigar esta serie de crímenes y del agente investigador de este caso buscando ampliar la pesquisa. Confiemos en que se haga justicia.

Pero estos actos homofóbicos son lamentables recordatorios de que aún no hemos logrado la igualdad de derechos y protecciones que merecemos. Que aún cuando nos vamos moviendo hacia la dirección correcta, la homofobia persiste e insiste en mantener a las personas LGBT como ciudadan@s de segunda categoría, ya sea por la inequidad que nos agobia o la violencia que nos arropa.

Es responsabilidad de tod@s erradicar la homofobia y sus terribles consecuencias. Valga este llamado específicamente a los grupos fundamentalistas y a l@s polític@s, como Thomas Rivera Schatz. Es hora de que detengan su lenguaje de odio e intolerancia en contra de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero. Cada vez que un líder religioso o político habla con lenguaje de menosprecio a la gente gay, personas perturbadas se ven compelidas a actuar sobre su prejuicio y cometen actos violentos contra de personas con una diferente orientación sexual o identidad de género.

Para diferir no tienen que utilizar lenguaje que degrade la humanidad de la gente gay. Basta ya de tanta retórica de odio e intolerancia que motiva a la violencia. Tengan en cuenta — muy en cuenta y en lo más profundo de sus conciencias — que su retórica homofóbica y su inacción ante estos crímenes, los hace cómplices de la muerte de ciudadan@s que son víctimas del prejuicio y la intolerancia que ustedes promueven.

Basta ya de homofobia. Ni un crimen de odio más…