Cómo se atreve a decir que no hay discrimen…

Durante las vistas para discutir la aprobada enmienda incompatible con la Constitución para elevar el matrimonio heterosexual y negar todo tipo de derechos a las parejas del mismo sexo y a las heterosexuales que conviven sin casarse, l@s senador@s miembros de la Comisión de Gobierno no tuvieron preguntas, pero uno fue atrevido, atrevidísimo en su aseveración de que en Puerto Rico no se discrima por orientación sexual. Carmelo Ríos juró y perjuró que no conocía de ningún caso donde se negara la patria potestad, custodia o derechos de filiación a padres gays y madres lesbianas.

Esa absurda aseveración logró mi contestación que puede ser vista en el siguiente video: http://www.youtube.com/watch?v=GhVRDHbwsqo

Pero lo mejor viene ahora, durante la pasada semana, miembros de la Sección de Derechos Humanos y Discrimen por Orientación Sexual de la Clínica de Asistencia Legal de la Universidad de Puerto Rico tuvieron una respuesta aún más contundente al senador Ríos, la cual copio íntegramente aquí:

31 de octubre de 2007

Hon. Senador Carmelo Ríos Santiago
Senador por el Distrito de Bayamón
Capitolio de Puerto Rico
P.O. Box 9023431
San Juan, P.R. 00902-3431

Estimado Senador Ríos:

“¡Difícil época la nuestra! Es más fácil
desintegrar un átomo que un prejuicio.”
Albert Einstein

Reciba un cordial saludo. Somos los integrantes de la Sección de Derechos Humanos y Discrimen por Orientación Sexual de la Clínica de Asistencia Legal de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico. Durante la vista pública celebrada el 26 de octubre de 2007 respecto a la Resolución Concurrente del Senado Núm. 99, se mencionó el discrimen que sufren los padres gays y madres lesbianas en procesos de asignación de custodia y alimentos, entre otros. Usted indicó que, tras extensa investigación, no había encontrado caso ni testimonio alguno en el cual la orientación sexual de los padres o madres haya sido tomada en consideración para estos procesos.

Lamentablemente, llegada la hora de nuestro turno para deponer, ni usted ni el resto de los senadores estaba presente. Sólo la presidenta de la comisión, Hon. Lucy Arce, tuvo la oportunidad de escucharnos. Durante nuestra presentación, mencionamos que el Tribunal Supremo de Puerto Rico, se ha enfrentado anteriormente a casos en los cuales la orientación sexual ha sido un criterio decisivo en adjudicación de custodia y determinación de alimentos. En Figueroa Molina v. Colón Irizarry, 136 DPR 259 (1994), el Tribunal de Primera Instancia había adjudicado la custodia de una menor a su madre, una mujer lesbiana. Sin embargo, “[e]specíficamente, ordenó que por el momento la menor continuaría bajo la custodia de la madre, con la salvedad de que ésta no se reuniese con su amante.” Es menester señalar que en este caso la Trabajadora Social había recomendado que la menor continuara bajo la custodia de la madre, toda vez que los cuidados de ésta habían servido a los mejores intereses de la menor. En ningún momento la Trabajadora Social mencionó en su informe que la relación amorosa que sostenía la madre custodia había sido perjudicial al mejor bienestar de la niña. No obstante, el Tribunal Supremo ordenó al tribunal inferior que “…deberá dictar todas las órdenes que sean necesarias, incluso para que se hagan los estudios sicológicos y de otra índole que sean necesarios para cumplir con este mandato.” No es común, en casos de padres heterosexuales, que los tribunales ordenen motu proprio estudios psicológicos adicionales, luego de una recomendación favorable del Trabajador Social.

Este caso evidencia la realidad que se expusiera en las ponencias aquel viernes. Por la naturaleza de nuestros trabajos, sabemos que en los tribunales, las madres lesbianas y padres gays se enfrentan a funcionarios llenos de prejuicios que los marginan y les privan de la custodia de sus hijos únicamente por su orientación sexual, sin que sea más importante el amor y los cuidados que les confieren. Es decir, los tribunales obvian los criterios válidos y legítimos para adjudicar estas controversias, frente a criterios, a todas luces, discriminatorios.

En la Clínica de Asistencia Legal de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, atendemos casos en los cuales madres lesbianas y padres homosexuales enfrentan duras batallas para lograr la custodia, patria potestad y demás derechos constitucionales de filiación de sus menores. Es alarmantemente común que los abogados, padres, trabajadores sociales, jueces y otros funcionarios, se refieran abiertamente a la orientación sexual como un impedimento, obstáculo o vicio para que padres y madres amorosas, cuiden de sus hijos e hijas. Allí yace, sin lugar a dudas, el discrimen que usted no ha encontrado o identificado.

La institucionalización del discrimen en contra de las personas gay, lesbianas, bisexuales, transexuales y transgénero es una realidad innegable en nuestro país. De hecho, el Juez Asociado del Tribunal Supremo, Rebollo López emitió una Opinión Disidente en Figueroa, supra, que evidencia este argumento. En la misma expresó sin reservas su oposición a que una mujer lesbiana ostente la custodia de su hija. Sin citar autoridad, tratado o experto alguno en el tema, indicó:

“En nuestra opinión, no se necesita ser muy perspicaz ni inteligente, ni tener conocimientos especializados en sicología, para poder uno darse cuenta de que una relación homosexual, entre su madre y la amante de ésta, tiene el nocivo potencial de, cuando menos, causar en un corto período de tiempo una gran confusión en la mente de una criatura de cinco (5) años; confusión que, posiblemente, en el futuro tendrá consecuencias mayores.”

Estos argumentos del Juez Rebollo, contradicen, sin fundamento válido alguno, las conclusiones de la perito en trabajo social que evaluó el caso. Si bien no sientan precedente, sí tienen el efecto de validar y reivindicar en el ordenamiento jurídico el discrimen hacia las comunidades GLBTT.

Le invitamos a que investigue con más profundidad el alcance real del discrimen por orientación sexual en nuestro sistema de tribunales, a fin de combatir la desigualdad entre los ciudadanos y cumplir con el mandato constitucional de prohibición de discrimen. Nuestra Sección de Derechos Humanos y Discrimen por Orientación Sexual de la Clínica de Asistencia Legal de la Universidad de Puerto Rico, siempre estará disponible para contribuir con aquellas gestiones que promuevan la justicia e igualdad. Cuente con nosotros para estos fines.

Ricardo Alfonso García
Profesor
Clínica de Asistencia Legal
Escuela de Derecho
Universidad de Puerto Rico

Vasthi Pérez Jiménez
Katherine Quiñones García
Ana Marie Rodríguez Aponte
Gloria E. Meléndez Mulero
Eva Sofía Saracho Soto
Ramón L. Rosario Cortés
Lisa Marie Nieves Oslán
Beatriz Rodríguez Rivera
Giovanna P. Moreno López
France Sánchez Rivera
Lillyvette Rodríguez Soto
Joelys E. Hernandez Avilés

Estudiantes de la Sección de Derechos Humanos y Discrimen por Orientación Sexual Clínica de Asistencia Legal, Escuela de Derecho – UPR

Nada más con el testigo…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s