La hipocresía se combate con dignidad…

¡Ah, no… lo que faltaba! Ahora llega un “ex-homosexual” a la Legislatura a decirle al país que las parejas del mismo sexo no merecemos los derechos iguales que él ahora goza porque se “convirtió” a la heterosexualidad…

No, no, no. ¡Basta ya! Tenemos que detener esta hipocresía que nos aqueja y que es el verdadero mal social que tanto ventean los fundamentalistas y los oportunistas políticos. Reto a cualquier persona que vea esta foto y de cualquier otro hipócrita que antes “era” homosexual y ahora fue “curado”, que dé un paso al frente y desenmascare la hipocresía descarada de aquell@s que pretenden levantar una bandera de un falso moralismo superior.

Ya estoy cansado de que mientras las personas lesbianas, gay, bisexuales y transgéneros luchamos porque se reconozcan los mismos derechos iguales que tienen las personas heterosexuales – lo que constituye un privilegio y no un derecho para los heterosexuales – que vengan con esta hipocresía de que “me curé de la homosexualidad”. No hombre, no. ¡Basta ya! De lo que se tienen que curar es de la hipocresía y el falso moralismo que destruye hogares, envía a niños que son rechazados por su orientación sexual a la calle o al suicidio. Ese es el mal que tenemos que curar…

Por un lado, los noticiarios y los diarios están llenos de personas heterosexuales abusando de niñ@s. Sí, personas heterosexuales que abusan de sus hij@s, de sus niet@s, de sus vecin@s, de sus feligreses. Líderes religiosos que condenan la relación consensual entre dos personas adultas del mismo sexo, pero no ven nada malo en abusar de niños que no pueden consentir una relación sexual. No, hombre no. Basta ya de la hipocresía… ¡basta ya!

Del mismo modo, escucho voces que se quejan del ya “famoso” beso entre mi novio Steven y yo. Voces heterosexuales que pretenden que vivamos en verguenza y voces en nuestras propias comunidades LGBT que claman que salgamos del clóset, pero que irónica y contradictoriamente pretenden que nos metamos en el clóset en momentos en que tenemos que pedir la igualdad de frente, con dignidad… sin mendigar, pues nos tiene que quedar claro, que no pedimos migajas, queremos igualdad total, plena y absoluta.

¡Basta ya de tanta hipocresía!

La mejor manera de combatir la hipocresía es de frente, con dignidad, con la certeza de que podemos amarnos, mirando al sol y con la esperanza de que un día vivamos en un mundo más justo, solidario y humano en que un beso, una muestra de amor, una relación gay sea respetada en su totalidad, tanto por los nuestros como por los que ahora se oponen a nuestra dignidad.

Para combatir esta hipocresía, comparto con ustedes un escrito de mi novio Steven Toledo, quien con dignidad responde a los hipócritas que critican nuestro amor y a su vez expresa la belleza de nuestras relaciones gay.


El beso que nos dimos

Por Steven Toledo

Mi novio Pedro Julio y yo salimos del clóset y no pretendemos regresar, pues nuestra integridad nos requiere que vivamos conforme a lo que para nosotros es natural.

Nuestro beso en el Capitolio fue una sencilla demostración del amor y apoyo mutuo que nos brindamos cada día. Es el mismo comportamiento que aprendimos de nuestros padres y de la sociedad al crecer. Pedir que escondamos nuestro amor, dejándolo siempre para otro lugar y otra hora, va en contra de la igualdad que exijimos, ya que nuestra relación es tan válida y maravillosa como cualquiera que disfrutan los heterosexuales.

Sin embargo, el hecho de que un simple beso entre dos hombres haya provocado tanta discusión en el pueblo puertorriqueño demuestra claramente la marginación de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero en la Isla. Y allí radica el impacto del “famoso” beso, pues logró niveles de visibilidad nunca antes vistos para las parejas gay. El sensacionalismo que se formó alrededor del beso sirvió para facilitar el hecho de que nuestra realidad siguiera volviéndose cotidiana y normal. Por lo que resultaría obvio que en este momento otro beso entre dos hombres no saldría en primera plana ni tendría el mismo efecto. Y esa es precisamente la meta: que dos personas del mismo sexo se puedan unir sin que nadie pestañée.

Ya se ven personas abiertamente lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros en cada esfera de la sociedad. Pero hasta hace poco tiempo ésto no era posible, a estas personas les eran negadas esas oportunidades, y fueron aconsejadas que no era hora ni lugar para exponer su orientación sexual o identidad de género.

Afortunadamente existían algunas personas que no se conformaban con vivir en la oscuridad. Felizmente había personas con valentía para enfrentar la ignorancia y la estrechez de mente de algunos para soñar con un futuro más abierto y libre para todos. Gracias a la gallardía de algunos pioneros, mi novio y yo pudimos llevar la lucha al próximo paso.

Que los besos se multipliquen, y que nuestros hermanos y hermanas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros se sientan orgullosos de quienes son, para que el pueblo puertorriqueño nos acepte en nuestra plenitud.

4 respuestas a “La hipocresía se combate con dignidad…

  1. Pedro Julio:

    Te felicito por ambos artículos. Me encantó el párrafo de los religiosos que abusan de los niños, de la hipocresía que eso sí que no lo condenan. La moralidad de nuestra sociedad está tan desenfocada que hace falta que personas como tú ejemplifiquen los sucesos para que vean que el amor no merece repudio, sin embargo, las acciones de esos que quieren coartarnos el derecho de amar, sí.

    Como siempre un abrazo sincero;

    Luis Daniel

  2. ¿Pero Pedro, tu crees que alguien se traga el cuento de ese individuo? Todos y cada uno de esos “personajes o ejemplos convertidos” se retractan tarde o temprano. Todos.

    Además, esto no se trata de que si dejaste o no de tener relaciones sexuales con personas de tu mismo sexo. Tampoco se trata de que si decidiste ahora que eres heterosexual y antes homosexual. Y menos se trata de que existe una cura para la homosexualidad. Esto se trata de nosotros; una comunidad LGTB que reclama para sí misma, al igual que millones de otros alrededor del mundo, esa misma dignidad, igualdad, derechos y responsabilidades que tienen una mayoría heterosexual. ¿Lo repito?

    ¿Y quien es esa infame e ignorante persona que, como en las novelas de Harry Potter, nadie se atreve a mencionar su nombre?

    Al que no le gusta el caldo, se le dan tres tazas. Dale a Steven 100 besos mas y de paso vamos a hacer botones con la foto para venderlos a beneficio de Puerto Rico para todos.

    XX (mua flaco, mua Steven)

    Mauricio

  3. Recuerdo la portada del Primera Hora cuando estaba en la gasolinera pagando. Lo compré inmediatamente, salí corriendo al carro donde me estaba esperando mi novio y le dije “Miraaa salimos en la portaadaaaaaa!”

    Sigue asi. Desde que he estado saliendo del closet, y descubriendome, leyendo sobre “Stonewall” y Los Crimenes de Odio como el de Matthew Shepard, he tenido un interés increíble en la campaña pro-derechos LGBTT. Tu eres mi ejemplo. (de hecho, si consigues fotos mias, los panas me tripean de que me parezco a ti… =#)

    Saludos, sigue adelante y espero un día poder saludarte en persona. Estas bienvenido a visitar mi blog.

    -M

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s