Archivo para junio, 2010
Con el corazón abierto…
Entre tú – que me lees – y yo: estoy bien. Estoy reposando, mejorando, recalibrando y reflexionando como nunca. Ya se sacó físicamente lo que ya yo había sacado mental y espiritualmente. Ahora sigue el monitoreo y el seguimiento con mi maravilloso equipo de médicos – a quienes agradezco con todas mis fuerzas su atención, pero sobre todo, su humanidad.
Quien no lo sepa ya, lo reitero: ésta ha sido una de las experiencias más difíciles, pero al mismo tiempo y maravillosamente, es una de las etapas más enriquecedoras de mi vida. El amor que me ha llegado – de todas formas y maneras – me ha fortalecido y me ha demostrado, como me dijo un gran amigo: “de que se puede vivir con el corazón abierto”. Tal vez, no pueda hablar por un tiempo o contestar los mensajes, pero los leo todos. He estado reposando y siguiendo al pie de la letra las instrucciones de mis médicos, tal y como me dijo una mujer muy sabia, especial y amada: “Descansa tu voz, tu mensaje sigue resonando por todos lados!”
Quiero compartir contigo los tres momentos más extraordinarios en este proceso. El primero fue cuando Steven, mi ex novio y ahora uno de mis mejores amigos, y mi adorado hijo Coquí regresaron a casa luego de la cirugía. Ese amor incondicional y esa fuerza de la conexión que tenemos los tres – fue “para pelos”. Increíblemente, Coquí fue directo a la boca y me olía, me miraba con ternura y me decía con sus ojos: “estoy aquí”. Con Steven, no hubo necesidad de palabras, pues aún cuando no seamos pareja, nuestro amor se transforma a cada día y nos mantiene unidos.
El segundo fue cuando Mami insistió en llamarme, aunque no pudiera contestarle. Me dijo: “escúchame, no hables, sólo siente mi amor”. Y es que es tan intenso e incomparable ese amor que sólo una madre puede dar. Ha sido de lo más hermoso de esta experiencia. Escuchar su voz mientras me da mensajes de aliento, de fuerzas, de amor. Siendo ella sobreviviente de cáncer, su mensaje se hace aún más poderoso.
El tercero fue cuando desperté de la cirugía e inmediatamente recordé la última estrofa de mi poema favorito ‘Invicto’ de William Ernest Henley, que termina diciendo: “No importa cuán estrecho sea el camino, / cuán cargada de castigo la sentencia. / Soy el amo de mi destino; / soy el capitán de mi alma”. Esa ha sido mi actitud ante este reto: yo mando en mi cuerpo, yo mando en mi vida. Pues, como todo buen puertorriqueño, ante la adversidad, echamos pa’lante.
En fin, esta experiencia ha sido de innumerables lecciones, de un profundo amor que no se puede poner en palabras, de un silencio que me ha conectado más conmigo y con mi gente, con el universo. Ahora más que nunca, me reafirmo en que no tengo miedo, pues el amor me acompaña siempre y vivo en amor. Como he expresado todo el tiempo: el amor todo lo puede, el amor todo lo transforma, el amor siempre vence. A vivir, pues, con el corazón abierto…
Pedro Julio Serrano sigue luchando…
Pedro Julio Serrano sigue luchando
Por Marcos Billy Guzmán
Especial El Nuevo Día
Desde ataques y amenazas hasta enfermedades terminales, Pedro Julio Serrano ha estado muy de cerca a la muerte en distintos momentos y por varias razones. Sin embargo, a pesar de todos esos obstáculos, el activista de derechos humanos se mantiene firme en que vivirá, porque “la lucha es mi vida y mi vida es la lucha”.
Eso afirmó el defensor de la comunidad lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT) a sólo horas de haber sido operado en la mañana de ayer desde un hospital de Nueva York, donde su equipo médico le removió las dos lesiones cancerosas que se le encontraron en la boca hace unas semanas.
Y, aunque cuenta que no podrá hablar por un tiempo, quiso conversar por escrito con El Nuevo Día para llevarle un mensaje especial al pueblo puertorriqueño, sobre todo a quienes esperan su pronta recuperación.
¿Cuál fue el resultado de la operación?
“Me removieron las dos lesiones cancerosas en la ciudad de Nueva York y tengo un equipo de cuatro doctores en mi tratamiento contra el vih y el cáncer. El proceso empezó a las 8:30 a.m. y ya temprano en la tarde estaba en casa reposando”.
¿Cómo procede el tratamiento contra el cáncer?
“Ahora, tengo que descansar por varios días. No podré hablar para ayudar en la sanación. Luego, visitas a los doctores, monitoreo constante, exámenes para verificar y confirmar que ya todo está fuera. Como se encontró en una etapa tan temprana, no hubo necesidad de radioterapia, porque estaba localizado y no llegó a los nódulos. Y, por supuesto, continuar mi régimen de medicamentos contra el vih”.
Aunque recién operado, sigues pendiente del acontecer diario para defender los derechos humanos. ¿Cómo te sientes tras la intervención quirúrgica?
“Me siento optimista y esperanzado. Yo he batallado contra el vih por los pasados 17 años y he vencido. Como siempre he dicho, un virus, un cáncer no son más poderosos que un ser humano que tiene alma, mente, cuerpo y corazón. Sigo luchando por los derechos humanos, porque la lucha es mi vida y mi vida es la lucha. Ahora bien, estoy haciendo una pausa, por lo que reposaré y seguiré las indicaciones de mis médicos al pie de la letra. Me portaré bien y haré caso. De hecho, también empezaré Reiki y otras alternativas para ayudar en la sanación. Para mí, sacaron físicamente lo que ya yo había sacado mental y espiritualmente”.
¿Qué pensaste cuando despertaste de la anestesia?
“Lo primero que me vino a la mente fue el poema ‘Invicto’ de William Ernest Henley, que termina diciendo: No importa cuán estrecho sea el camino, / cuán cargada de castigo la sentencia. / Soy el amo de mi destino; / soy el capitán de mi alma. Esa ha sido mi actitud ante este reto: yo mando en mi cuerpo, yo mando en mi vida. Como todo buen puertorriqueño, ante la adversidad, echamos pa’lante”.
En algún momento de todo este proceso, ¿has sentido temor de morir?
“Mira, no le temo a la muerte, porque la he visto de frente en varias ocasiones: cuando me amenazaron de muerte y me intentaron matar, cuando me enteré del vih -que en aquel entonces era una sentencia de muerte, ya no. Y cuando vives tu vida a plenitud, cuando te entregas con amor a lo que haces y a la vida, dejas de temerle a la muerte, pues te quedas satisfecho de la misión cumplida”.
Ya aseguras el triunfo en este nuevo obstáculo. ¿Qué te falta por lograr en la vida?
“Tenemos que lograr la igualdad para las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros, para todos los seres humanos. Y espero verla antes de morir, porque es inevitable. La justicia puede que se tarde un poco, pues muchos grupos han logrado la igualdad legal, pero aún la justicia no se ha alcanzado. En términos personales, quiero seguir aprendiendo y creciendo, pero sobre todo amando con todo el corazón y un poco más. Amando a mi familia, a mis amig@s, a mi comunidad, a mi pueblo, a la humanidad”.
Esa misión te ha ganado un público que hoy espera tu pronta recuperación. ¿Qué te parece?
“Ha sido impresionante, pero impresionante el amor y la solidaridad de mi gente. Y eso me da esperanzas, pues eso demuestra que puedes ser abierto sobre tu orientación sexual o identidad de género y el pueblo te acepta, te ama y te respeta. El corazón no me cabe en el pecho de lo hinchado y agradecido que está, porque todas esas muestras de amor, todas esas estampitas, oraciones, pensamientos, energías – todo – lo voy guardando en mi corazón. Sólo ahí puede germinar y crecer para devolverlo a mi gente.
Y quiero que sepan que, aunque no pueda hablar en estos días, esta voz no la calla nada, ni nadie. Hay Pedro Julio pa’ rato, tal vez un poco más relajado y en sintonía con mis allegad@s y conmigo mismo, pero voy a seguir luchando con toda mi pasión y todo mi amor”.
La comunidad LGBT avanza, pero aún falta mucho…
La comunidad homosexual ha logrado avances, pero aún hay mucho que recorrer
Por Ruth E. Hernández Beltrán (EFE)
Al cumplirse 41 años de los disturbios de “Stonewall” en Nueva York, que marcaron el inicio del movimiento en defensa de los derechos de los homosexuales, muchos latinos que reconocen que ha habido avances, pero que aún hay un largo camino que recorrer.
“Hemos avanzado muchísimo, pero lo más significativo es que hemos logrado tocar los corazones y cambiar las mentes de la sociedad. Esa aceptación, esa inclusión de la diversidad, está construyendo una mejor sociedad”, dijo a Efe el puertorriqueño Pedro Julio Serrano, portavoz de la organización National Gay and Lesbian Task Force.
Serrano alabó así los logros de la comunidad desde que el 28 de junio de 1969 el Bar Stonewall del neoyorquino Greenwich Village pasara a la historia como el lugar en el que nació la lucha por los derechos de la comunidad homosexual.
En ese lugar, donde se reunía con discreción buena parte de la comunidad homosexual de la ciudad, la clientela se enfrentó violentamente con la Policía que se disponía a realizar una redada que llevaría a muchos de ellos a la cárcel.
En cuatro décadas, se ha logrado que los estados de Massachusetts, Nueva Hampshire, Vermont, Connecticut y Iowa, además de Washington DC, permitan las bodas entre parejas del mismo sexo, y que en doce se reconozcan los derechos de las parejas domésticas y se haya elegido a numerosos funcionarios públicos ‘gays’.
Nueva York y Maryland reconocen los matrimonios que se han realizado en otros estados. En noviembre de 2009, esta comunidad celebró además que el presidente Barack Obama firmara la ley que castiga la violencia por orientación sexual o identidad de género.
Serrano destacó asimismo que en América Latina -países tradicionalmente más conservadores que EEUU- también ha habido conquistas: Ciudad de México aceptó los matrimonios, Argentina reconoce las parejas domésticas, en Cuba se realizan las cirugías de cambio de sexo y en Bolivia la Constitución prohíbe la discriminación por orientación sexual.
Afirmó que los cambios ocurridos se perciben a través de los medios de comunicación y también cuando figuras como el cantante Ricky Martin expresan abiertamente su orientación sexual.
“Eso da esperanzas a miles de jóvenes de que pueden vivir abiertamente independientemente de su orientación sexual y ser exitosos”, afirmó Serrano, quien lamentó sin embargo la alta tasa de suicidios entre jóvenes LGBT, “porque no los aceptan en sus hogares, los echan de las casas y los acosan”.
“No se educa a los niños para que aprendan a reconocer que hay diversidad en la orientación sexual y la identidad de género. Eso crea un clima de intolerancia que los lleva al suicidio”, argumentó.
Serrano agregó además que entre el 20 y el 40 por ciento de jóvenes que viven en las calles en EEUU se identifican como gays, lesbianas, transexuales o bisexuales, según un estudio del National Gay and Lesbian Task Force.
Estudios del Departamento de Salud de EEUU estiman que el número de jóvenes vagabundos y que escapan de sus hogares cada año fluctúa entre los 575.000 a 1.6 millones.
“Falta mucho para que seamos igualmente protegidos y tengamos los derechos que tienen los heterosexuales”, dijo el portavoz de la organización más antigua que lucha en EEUU por crear políticas públicas que beneficien a la comunidad homosexual, lesbiana, transexual y bisexual.
Comentó además que el prejuicio lleva a que se cometan crímenes de odio, como el homicidio del ecuatoriano José Sucuzhañay en Nueva York en 2008.
Ese año se registraron en la ciudad 435 casos de delitos de odio, de los cuales el 60 por ciento de las víctimas fueron homosexuales y lesbianas, de acuerdo con la organización Anti Violence Project de la Gran Manzana.
“Creían que era homosexual y lo mataron, y en Puerto Rico han ocurrido seis asesinatos en los últimos seis meses. El caso más conocido es el de Jorge Steven López Mercado”, dijo Serrano.
La organización comunitaria Se Hace Camino Nueva York propuso que el Concejo municipal realice una campaña educativa para que el público denuncie a las autoridades de la ciudad los delitos de odio por género y que se entrene a la Policía para lidiar con esos casos.