Archivo para abril, 2010
Critican silencio ensordecedor de políticos y religiosos ante asesinato de Ashley…
El activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano criticó nuevamente el “silencio ensordecedor” de los líderes políticos y religiosos del País ante el brutal asesinato y posible crimen de odio en contra de Ashley Santiago. “Con la notable excepción de la solidaridad del alcalde de Corozal, Roberto Hernández Vélez, el silencio ensordecedor de los líderes políticos y religiosos ante el brutal asesinato de Ashley Santiago es una vergüenza de marca mayor. Les tiene que dar vergüenza de no hacer expresiones de solidaridad hacia la familia y allegados de Ashley. Les tiene que dar vergüenza de no solidarizarse con las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero ante el odio que produjo este crimen y los otros 3 asesinatos de personas gays y transgéneros en los últimos 5 meses. Les tiene que dar vergüenza de no condenar la transfobia en este caso. Les tiene que dar vergüenza que han olvidado su obligación constitucional de instrumentar la igualdad para todos los seres humanos”, sentenció Serrano.
“Si a esto se le suma que en Puerto Rico vivimos con la injusticia de que las personas transgéneros y transexuales no pueden cambiar su certificado de nacimiento, ni sus documentos oficiales para que correspondan con su identidad de género porque los políticos no han actuado para corregir esta injusticia — entonces estamos hablando de una abdicación temeraria de su obligación en ley de proteger y representar a todos los seres humanos. Aún así, la falta de dicha protección, no quita que las personas transgéneros y transexuales vivan de acuerdo a su identidad de género, por lo que tenemos que respetar como se identifican. Recordemos a Ashley como una mujer transexual, muy querida en su pueblo de Corozal. Honremos su memoria como vivió, como una mujer, al tiempo que exigimos que se haga justicia. Si se prueba que su asesinato fue motivado por prejuicio a su identidad de género, que se procese como un crimen de odio. Basta ya a la homofobia, basta ya a la transfobia. Ni un crimen de odio más”, sentenció Serrano.
El portavoz de Puerto Rico Para Tod@s responsabilizó a líderes políticos como Thomas Rivera Schatz que nos llama “torcidos, criminales y enfermos mentales”, y a líderes fundamentalistas como Jorge Raschke y Carlos Sánchez que nos llaman “pervertidos e inmorales”, de la muerte de Ashley. Así como los responsabilizó del “clima de violencia e intolerancia que su retórica de odio promueve”.
Además exhortó a los grupos fundamentalistas y a los políticos a que detengan su lenguaje de odio e intolerancia en contra de las comunidades lésbica, gay, bisexual y transgénero (LGBT). “Cada vez que un líder religioso o político habla con lenguaje de menosprecio a las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgéneros, individuos perturbados se ven compelidas a actuar sobre su prejuicio y cometen actos violentos motivados por el prejuicio a la orientación sexual o identidad de género de la víctima. Que tengan en cuenta los religiosos y los políticos que sus palabras tienen un efecto de permisividad a personas para actuar conforme a sus prejuicios. Para diferir no tienen que utilizar lenguaje que degrade nuestra humanidad. Basta ya de tanta retórica de odio e intolerancia que motiva a la violencia. Nuestro pueblo espera más de ustedes”, finalizó Serrano.
Instan a investigar y cubrir debidamente asesinato de transexual…
El activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano instó hoy a las autoridades y a los medios de comunicación a cubrir debidamente el asesinato de Ashley Santiago como una mujer transexual. Santiago fue encontrada muerta en Corozal en lo que se ha descrito como una escena sumamente violenta, por lo que se solicitó además que se investigue el ángulo de odio en este caso.
“Según conocidos y allegados, Ashley vivía como una mujer transexual, por lo que las autoridades y los medios tienen que tener presente esta identidad de género para detallar adecuadamente lo que sucedió. En este caso no se trata de un hombre homosexual, como se ha mencionado en algunos medios y por parte de las autoridades. Se trataba de una mujer transexual llamada Ashley y como tal, debe ser recordada. En todo caso, si se prueba que su asesinato fue motivado por prejuicio en contra de su identidad de género, tiene que catalogarse como un crimen de odio”, aseveró Serrano.
El portavoz de Puerto Rico Para Tod@s aclaró que la identidad de género describe el género con el que una persona se identifica (es decir, si se percibe a sí mism@ como un hombre o una mujer). Para respetar la identidad de género de la persona, se tienen que utilizar pronombres de acuerdo a su expresión de género. Por ejemplo, si es una mujer transexual, se tienen que usar pronombres femeninos. Serrano también señaló que no se deben confundir términos, al tiempo que aclaró que la orientación sexual es la atracción física y emocional hacia personas del mismo sexo (homosexual o lesbiana), hacia el sexo opuesto (heterosexual) o hacia ambos sexos (bisexual).
“En Puerto Rico vivimos con la injusticia de que las personas transgéneros y transexuales no pueden cambiar su certificado de nacimiento, ni sus documentos oficiales para que correspondan con su identidad de género. Pero eso no quita que estas personas vivan de acuerdo a su identidad de género, por lo que tenemos que respetar como se identifican. Recordemos a Ashley como una mujer transexual, muy querida en su pueblo de Corozal. Honremos su memoria como vivió, como una mujer, al tiempo que exigimos que se haga justicia. Si se prueba que su asesinato fue motivado por prejuicio a su identidad de género, que se procese como un crimen de odio. Basta ya a la homofobia, basta ya a la transfobia. Ni un crimen de odio más”, sentenció Serrano.
Serrano recordó que desde el 2002 existe en Puerto Rico una ley para procesar aquellos crímenes que se cometan por prejuicio a la orientación sexual o identidad de género de la víctima como crímenes de odio. Al radicar el informe sobre el crimen, la Policía tiene que señalar la sospecha o certeza de que el crimen se haya cometido por prejuicio y la Fiscalía tiene que investigar el asunto para radicar cargos conforme a los hallazgos, si es cierto que fue cometido por prejuicio, se tendría que radicar como un crimen de odio.
Piden investigar ángulo de odio en asesinato en Corozal…
El activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano urgió a las autoridades a no descartar el ángulo de odio en la investigación del asesinato de Ashley Santiago, una mujer transexual, que fue encontrada muerta en Corozal. “A la menor sospecha de que el crimen pudo haber sido cometido por prejuicio en contra de la orientación sexual o identidad de género de la víctima, las autoridades tienen la obligación en ley de investigar este ángulo de odio. Urgimos a la Policía y a la Fiscalía a investigar apropiadamente este asesinato y si se determina que fue motivado por prejuicio, que se someta dicha evidencia para clasificarlo, en su momento, como un crimen de odio”, aseveró Serrano.
El portavoz de Puerto Rico Para Tod@s recordó que desde el 2002 existe en Puerto Rico una ley para procesar aquellos crímenes que se cometan por prejuicio a la orientación sexual o identidad de género de la víctima como crímenes de odio. Al radicar el informe sobre el crimen, la Policía tiene que señalar la sospecha o certeza de que el crimen se haya cometido por prejuicio y la Fiscalía tiene que investigar el asunto para radicar cargos conforme a los hallazgos, si es cierto que fue cometido por prejuicio, se tendría que radicar como un crimen de odio.
“Le exigimos al Superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, y al Secretario de Justicia, Guillermo Somoza, a que cumplan con la ley y establezcan mecanismos para que estos actos sean investigados como posibles crímenes de odio. En Puerto Rico existen no una sino dos leyes que reconocen y castigan los crímenes cometidos por prejuicio hacia y contra la víctima: la Ley 46 del 2002 y el Código Penal de 2004 en su artículo 72. A pesar de que se estableció como política pública el no tolerar crímenes por odio, lo cierto es que a la fecha de hoy tanto la Policía de Puerto Rico como el Departamento de Justicia se niegan a clasificar estos delitos como crímenes de odio para evitar realizar una investigación a fondo y así despacharlo como una víctima más”, concluyó Serrano.